"Creo que en cualquier época yo habría amado la libertad, pero en los tiempos que corren me inclino a adorarla" (Alexis de Tocqueville)
sábado, febrero 05, 2005
viernes, febrero 04, 2005
Manifiesto por el NO a la Constitución Europea
Ayer comenzó la campaña electoral del plebiscisto zapateril. ¡Qué divertido anoche Moratinos en Telemadrid diciendo que iba a haber muchísima participación! Igual hasta se lo ha creído. Eurostat pronostica una participación del 36%. También declaró Moratinos a "Diario de la Noche" que se habían repartido más de 6 millones de ejemplares de la Constitución y que "no había que leer la letra pequeña, sino la letra política" de la Constitución. ¡Toma ya! ¡Arriquitaun!
Bueno, vamos al Manifiesto, al que se une quien esto suscribe:
Los abajo firmantes queremos transmitir a la opinión pública nuestra decisión razonada de votar no en el próximo referéndum de ratificación de la Constitución europea.
La ausencia previa de debate, con una elaboración cerrada en las clases políticas, la falta de información a los ciudadanos, la utilización abusiva de la consigna y el simplismo inducen a pensar que estamos ante un intento de plebiscito a la figura del actual presidente del Gobierno, quien pretende presentarse ante sus pares como el más europeísta convocando en solitario un referéndum con el que se trata de hacer asumir la Constitución a la trágala.
El mismo presidente que trata de legitimarse por este medio indirecto es el que rechaza cualquier relación entre la masacre de Atocha del 11 M y la victoria electoral del 14 de marzo. El mismo que no condena los terribles atentados contra la democracia acaecidos durante el 13 de marzo, con caceroladas, acosos a sedes del PP, manipulaciones mediáticas y criminalización de una parte importante de la sociedad española.
Intelectualmente resulta incomprensible, e incluso un insulto a la inteligencia, que los mismos mentores prediquen contra cualquier sacralización de la Constitución de 1978, o la existencia de una Constitución para todos los españoles, mientras se incide en la necesidad de respaldar otro texto, que la mayoría de los españoles ni tan siquiera conoce.
El texto de la Constitución en sí plantea muy serios interrogantes y muy graves problemas incluso de conciencia por la negación de las raíces cristianas de Europa. La referencia genérica a las religiones resulta, además de una impostura histórica, un eufemismo. La negación de una realidad evidente no puede ser entendida como otra cosa que como una manifestación de sectarismo, al que es preciso oponerse.
El proyecto político que trata de definir el texto, de lo que puede cuestionarse que sea una Constitución propiamente dicho, pretende, en su intencionalidad, generar una potencia alternativa a los Estados Unidos, con nostalgias imperiales de algunas de las naciones europeas, cuando la sensatez induce a apostar por el fortalecimiento de la relación trasatlántica, que fue fundamental en la resolución de la crisis de los Balcanes.
Destruyendo el Tratado de Niza, que se movía en la línea del consenso y el equilibrio, notas distintivas de la Unión Europea hasta el momento presente, el resultado es el intento de establecer la hegemonía de Francia y Alemania –dos expotencias atenazadas por el intervencionismo- sobre el resto de naciones.
Intensificar, con esas connotaciones artificiales, la unión política sólo puede conducir a intensificar las tensiones y a incrementar las bolsas de colocación para las clases políticas, que utilizan ya a Europa como coartada burocrática para onerosas jubilaciones. En ese sentido, resulta absurdo generar un presidente europeo, de competencias difusas, mientras se mantienen, al tiempo, las presidencias nacionales. Lo mismo cabe decir del futuro único ministro de Exteriores, mientras se mantienen las cancillerías nacionales. Eso sólo conducirá al aumento de la burocracia y a conflictos de intereses. La tradición de Europa, y en lo que ha sido eficaz la Unión Europea, no se mueve en la narrativa de unos supuestos Estados Unidos de Europa, sino como zona de libre cambio y de libre circulación de las personas. En esa línea, resulta ingenuo pensar que nuestros problemas internos van a ser resueltos mediante su proyección al ámbito internacional.
Es preciso rechazar que la decisión en la próxima consulta popular sobre la Constitución se mueve en términos del tipo Europa sí o no, o que cualesquiera de las opciones representen, de partida, más o menos europeísmo. Una victoria del no simplemente nos retrotraería al Tratado de Niza, en el que la posición de los intereses españoles está mucho mejor definida y representada.
Adhesiones
Enrique de Diego, periodista y escritor; Álex del Rosal, editor; Guillermo Dupuy, sociólogo; Joaquín Santiago, periodista; Miguel Gil, periodista; Ricardo Rico, empresario; Pilar Brañas, empresaria; Graciela Wangüemert, abogada; Juan Delgado, periodista; Silvino Lantero, Inspector de Educación, Santiago Fontela, periodista, José Ignacio Lorente González, atlantista, Luis Gómez Fernández, investigador, José María Fernández Gutiérrez, periodista, Juan Carlos Díez Villarreal, abogado, Francisco Alamán Castro, Horacio Vázquez-Rial, Ángel Barrientos, Sancho Michel de Diego, Lucas Deyà Ojeda, Pedro Morales Martín, Benito Varela Castro, técnico ambiental, Carmen Calamardo Álvarez, historiadora, Antonio Cabrera, ingeniero y escritor, Alfonso Calatrava, Diego Ríos Padrón, Iván Ramos, Javier Rey Sola, escritor, Francisco González, Sofía González Lahera, abogada.
Para sumarse al manifiesto: mailto:ediego@epoca.es?subject=Me
miércoles, febrero 02, 2005
Nace la web Los Genoveses

Nace una nueva web: Los Genoveses (Galería de fotos de Los genoveses)
Tenía que suceder. Ha nacido una nueva web satírica llamada Los Genoveses. En clara réplica a la web que desde un despacho del Congreso de los Diputados hacía el Jefe de Gabinete del Ministro Jesús Caldera.
Y esta web no está realizada por ningún partido político ni desde ningún despacho mantenido con el erario público.
Su creador/a abre en portada con el siguiente texto:
"Pronto hará un año desde que la manipulación y la mentira llevaron al gobierno a un partido que en otras circunstancias no sólo estaría en la oposición sino que se hubiera excindido entre sus propias intrigas internas, resquebrajado bajo el fantasma del felipismo y el olor del gal. Pero así son las cosas, al final pasando sobre los cadáveres de 192 personas, pisoteando la dignidad de las personas, violentando la jornada de reflexión, inventándose terroristas suicidas, etc. consiguieron alzarse con el poder. Que lo disfruten, mientras puedan.
Nosotros no somos genobobos, somo genoveses. Y los genobobos, esos artistas de la manipulación y la demagogia que son rebosan falsedad hasta en su propio nombre, nos van a tener que oír y leer.
Lo cierto es que nunca había comprendido qué puede tener de gracioso travestir a dirigentes políticos. Que a eso le llamen humor, es algo que no había comprendido nunca. Tampoco nunca había entendido cómo se puede tener la desfachatez de reivindicar en el 40 aniversario de un partido a Pablo Iglesias como el gran fundador, ese notable demócrata que amenazaba de muerte a sus adversarios políticos (y algunas amenazas no quedaron sólo en eso) y luego sentirse orgullosos y satisfechos de haber encontrado a un infeliz que ponía en una hoja una estupidez. ¿Qué le quieren? Yo nunca lo había comprendido. Pero como les digo no lo había comprendido. Y en realidad, sigo sin comprenderlo; pero veremos ahora su tan cacareado espíritu democrático y dónde queda su tan amada libertad de expresión. Porque van a probar su propia medicina.
Hoy se estrena los-genoveses. Un nuevo espacio libre, no dirigido desde ningún despacho de ningún político.
Dedicado, con todo nuestro cariño a Eva Montero."
Pues nada, vaya desde aquí mi saludo y felicitación a quien tan ingeniosa ocurrencia ha tenido.
Si no fuera tan trágico, sería cómico

Impresionante noticia del Diario "El Mundo". Para que vean. Sin más comentarios. ¿Analfabetismo o manipulación antioccidental y antiamericana?
Reproduzco la noticia, aparecida en dicho diario:
"VARIOS MEDIOS RECOGIERON LA NOTICIA
Las agencias distribuyen por error una foto de un 'madelman' como si fuera un marine secuestrado.
(Foto: REUTERS)
MADRID.- Las tres principales agencias de fotografía del mundo, AP, AFP y Reuters, distribuyeron ayer una fotografía de un supuesto marine secuestrado en Irak que ha resultado ser un 'madelman'. La fotografía fue descargada de una página web islamista en la que amenazaban con asesinar "al soldado John Adam, capturado tras matar a muchos de sus colegas".
La primera en enviar la foto a los medios de comunicación fue la agencia AP, a las 18.50 horas de ayer. Minutos después, las otras dos agencias 'rebotaron' la imagen, que todas descargaron de una página web islamista
En la fotografía se podría ver a un soldado, de raza negra, sentado en el suelo con las manos a la espalda, y con una ametralladora apuntando a su cabeza. En la pared del fondo, una bandera negra con un texto en árabe blanco similar a la que se puede ver en otras fotografías de rehenes capturados en Irak. En el texto que acompañaba la imagen, un grupo semidesconocido que se autodenomina 'Escuadrones Muyahidines' amenazaba con matar al soldado "en 72 horas" si no se ponían en libertad los presos iraquíes.
Pocos minutos después de la transmisión de la foto, surgieron las dudas sobre la autenticidad de la misma. Mientras el Pentágono afirmaba que en estos momentos no hay ningún soldado estadounidense desaparecido en Irak, Liam Cusak, director de márketing de una empresa que fabrica muñecos, aseguraba que la imagen del soldado se parecía mucho a uno de los medelos que comercializa la compañía.
"No voy a ser yo quien diga que la fotografía es falsa, porque el Pentágono tiene que determinar si falta algún soldado en Irak, pero yo he participado en el diseño de nuestro muñeco, y creo que es lo que han utilizado para hacer la foto", dijo Cusak a Reuters.
'Cody' -que así se llama el muñeco- tiene exactamente el mismo uniforme que luce el soldado de la fotografía, y según el responsable de la empresa, la ametralladora que aparece en la imagen es también idéntica a la que viene como 'complemento' con el 'madelman'. La empresa Dragon Models USA Inc distribuye este muñeco, hecho a imagen de los marines
estadounidenses, y varios de los adminículos que acompañan al muñeco aparecen también en la fotografía, como las rodilleras o el chaleco antibalas.
Horas después de distribuir la fotografía, las agencias enviaron una nota a sus abonados pidiendo que retiraran la fotografía "porque puede tratarse de una imagen falsa".
Reuters y AP incluso distribuyeron poco después la imagen del muñeco, y las agencias reconocen que la imagen "desde luego parece un montaje", aunque nadie se atreve a afirmar que no existe ningún marine secuestrado.
Numerosos medios de comunicación de todo el mundo, entre otros elmundo.es, publicaron ayer por el error de las agencias la noticia del secuestro del soldado."
Sin comentarios...
¿Consenso en política exterior?
Pues parece que va a ser que no. No va a haber consenso en política exterior entre el Gobierno y el PP.
En la Comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados, celebrada hoy, Moratinos y Arístegui se han tirado los trastos a la cabeza.
Normal. En su discurso inicial el señor Moratinos ha llegado a afirmar, con un par de narices, que han sustituido la política exterior anterior por una política de "legitimidad democrática". O sea, que niega legitimidad a los Gobiernos, democráticamente elegidos por los españoles, del señor Aznar. Sólo tienen legitimidad democrática, para este alianzador, los gobiernos socialistas. Nueva demostración de talante socialista: la democracia sólo es democracia si gobiernan ellos. Pero luego cuando alguien habla de "quiebra en origen" en la legitimidad del Gobierno de Zapatero por haber llegado al Poder sobre 192 muertos, se escandalizan, horrorizan y poco menos que tratan de quemar en la hoguera al hereje por su osadía. Es la coherencia de los progres. Es su sectarismo. Destilan totalitarismo.
Lo de Moratinos ha sido de traca. Después de acusar al PP de antieuropeo (que hay que echarle valor), ha dicho que su Alianza de las Civilizaciones va viento en popa, que el Nuevo Orden Mundial avanza, que gracias a ellos tenemos relaciones con Marruecos e Iberoamérica (claro, jamás España ha tenido relación con estos países), y su gran contribución a las elecciones en Irak (consistente en salir huyendo y enviar dinero después del proceso electoral).
Arístegui (PP) le ha dado la réplica, diciéndole que "su discurso hace imposible el consenso"..."Usted habla de novedades, pero no todas las novedades son buenas, y la política de su Gobierno es un buen ejemplo de ello"... "Un país sometido por el terrorismo ha tenido la inmensa valentía de acudir a las urnas.. y ustedes lo reconocen con la boca pequeña."
Se le ha recordado la campaña sobre la Constitución Europea que la JEC ha hecho retirar al Gobierno. "Esto me parece Cuba, simple y llanamente, Señor Ministro". También se le ha recordado que hay voces que empiezan a hablar de precipitación en la convocatoria del plebiscito del 20 de febrero. Y que no están informando a la población sobre el contenido del refrito de tratados. Arístegui ha recordado al Ministro que los antieuropeos son sus socios del Gobierno.
Y de paso le ha recordado al del Nuevo Orden Mundial que de los 75 presos políticos en Cuba sólo se ha concedido "licencia extrapenal" a 7 personas. "Licencia que puede ser cancelada en cualquier momento si hacen o dicen algo que incomode al dictador Castro". Eso no es libertad, Monsieur Moratinos.
Por cierto, que el portavoz del PSOE en la Comisión ha dicho que la postura del PP es "dogmática" y parece sacada de las páginas de Libertad Digital. Y también que afortunadamente Rajoy no hace caso a los antieuropeos que hay en el Partido Popular (¿?), porque lo logrado por el PSOE para el tratado es mejor que Niza. Me da a mí que se estaba refiriendo a Jose María Aznar.
Claro que después de todo esto, sale Moratinos y dice que hasta lo que le ha dicho Arístegui es "positivo", que el PP reconoce que hay "buenas intenciones por parte del Gobierno" y que "aunque aún rechazan el consenso, se van acercando" y que no ha oído críticas por parte del PP al "multilaterismo, al europeísmo". O es sordo, o es malvado, o es tonto de remate. Elijan.
Claro que Moratinos dice que "vamos a dejar al PP criticar nuestra política". Eso sí que es un avance. El señor Ministro de Defensa reconoce al PP el derecho a no estar de acuerdo con su política exterior de altura.
¡Pues gracias, Moratinos!
PD Por cierto, los saharauis que se aten los machos. Moratinos ha dicho que quiere un Sahara moderno (¿a su imagen y semejanza?) y que él lo va a solucionar. Y encima le dice a Arístegui que no se va a traicionar ni a los saharauis. Acto seguido dice que las Resoluciones de la ONU no valen para nada porque no se aplican. En fin...
De lo que no se habla
Ayer asistimos a un espectáculo lamentable y bochornoso. El Congreso de los Diputados recibiendo con todos los honores a quien quiere romper España. Los alrededores del Congreso fueron literalmente "tomados" por las FSE. No se dejaba pasar ni a viandantes que tuvieran reserva en los Restaurantes de la zona. Todo para proteger al señor Ibarreche, no fuera que alguien lo quisiera arreglar a tortas.
En el Congreso se sometía a debate y votación un plan clarísimamente ilegal, lo cual resulta, cuando menos, abracadrante, si no prevaricador. Allí estaban todos.
Zapatero estuvo en su línea: alianzándose con toda la escoria del mundo. Tibio, complaciente... a mí me ha dejado muy preocupada tener a este señor como Presidente del Gobierno. Ver el turno de réplica fue como asistir a un guiñol de esos de Canal Plus: "porque queremos vivir juntos, porque vivimos juntos y vamos a vivir juntos, porque hay que vivir juntos ¡¡¡¡¡¡talante!!!!!!". Pues eso. Altísimo nivel intelectual del Presidente. Tan elevado nivel que sólo puede encontrarse algo semejante en las tertulias de Crónicas Marcianas. ¡Que lo fiche Sardá!
¿Rajoy? Ayer Rajoy hizo, probablemente, el mejor discurso de toda su vida política. Discurso lleno de enjundia, de la primera a la última línea. Fue el único que sacó a ETA. Lo cual le mereció la contestación del títere-portavoz del PNV que le dijo " que lo pagará por insultar al pueblo vasco". Debía referirse a ETA. ¿Era una amenaza? Porque ya se sabe que unos agitan el árbol y otros recogen las nueces.
El discurso de Rajoy fue un discurso de estadista, liberal, duro y claro. Sin duda el que la gran mayoría de españoles querían oir. Sin duda también el que la gran mayoría de socialistas hubieran deseado oir en boca de Zapatero.
Pero de lo que no se habla, a cuenta de la cortina de humo vasca, es de la corrupción que empieza a asomar en el Gobierno: BBVA, Aldeasa, colocación de familiares (la última es Leyre Pajín que, como buena hija, ha colocado a su papá), supresión de cestas de Navidad a los trabajadores de TRAGSA para donar el dinero a una ONG de la órbita del PSOE...
Tampoco se habla de que los indicadores económicos son muy preocupantes: caída de un 80% de la inversión extranjera directa en España, subida del paro en el INEM en más de 53.000 personas en enero, toques de atención de la UE, pérdida de las ayudas al campo...
Otro tema silenciado con esta cortina de humo es la de la merma de la "calidad democrática" (que diría un progre) en España: detenciones ilegales, acoso a la libertad de expresión, amenazas a locutores de radio por boca de cargos socialistas, asalto a la Justicia, desprecio a la libertad religiosa, uso de la Fiscalía General del Estado para perseguir ciudadanos (FG y la Fiscalía anticorrupción), manipulación televisiva..
Tampoco se habla de que la Sra. Narbona anda metida en un gran charco. Primero había que cargarse el PHN para pagar el peaje catalán. Y ahora los ecologistas protestan contra las desaladoras (con toda la razón del mundo en este caso). En junio se anuncian movilizaciones en Madrid en contra de la derogación del Trasvase.
Tampoco se habla del desprecio del Gobierno hacia las regiones que no son gobernadas por socialistas, como son Valencia (acaban de fastidiar a Rita Barberá al permitirle sólo endeudarse en 50 millones euros a santo de la Copa América que quieren reventar), Murcia, Galicia (Plan Galicia de mierda, dijo la Ministra), Madrid...
Vamos, que ahora sólo se habla de un plan secesionista ilegal y los socialistas lo aprovechan como cortina de humo para tapar cómo están volviendo a los viejos hábitos ya conocidos. Lo de siempre. Sectarismo atroz. Totalitarismo.
Hoy habrá que ver vía canal Parlamentario la sesión de control, que promete ser de aupa.
martes, febrero 01, 2005
Discurso de Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados

Discurso íntegro de Mariano Rajoy, Presidente del Partido Popular, en el Congreso de los Diputados, con motivo del debate del secesionista "Plan Ibarreche".
Señorías, si no hubiéramos escuchado las palabras del ilustre representante del Parlamento Vasco, pudiéramos pensar que lo que hoy nos convocaba era la Reforma del Estatuto de Autonomía para el País Vasco conforme a las previsiones de la Constitución. Al menos, esa era la apariencia que se le ha dado para que pudiera llegar hasta esta casa.
Más he aquí que la presunta reforma del Estatuto de Autonomía para el País Vasco conforme a las previsiones de la Constitución, resulta que ni es una reforma, ni habla de autonomía, ni se acuerda de la Constitución. ¿De qué se trata, pues? Estamos, según proclama el propio documento y se nos ha recordado aquí, nada menos que ante un proyecto de pacto político entre Euskadi y España basado en la libre asociación. ¿Y eso qué es, señorías?
No entraré en detalles, pero todos ustedes saben que proclama la soberanía del pueblo vasco, otorga nacionalidad vasca a sus habitantes, asume competencias exclusivas del Estado en relaciones exteriores, en justicia, en economía, en seguridad social, en educación… En una palabra, desmantela toda la arquitectura del Estado español. No diré que me sorprenda: A nadie que conozca la vieja Alternativa KAS pueden sorprenderle sus secuelas. Pero esto es lo que hay, señorías.
Un texto muy ameno, imaginativo, tal vez un poquito quimérico, que me ha recordado mucho aquella constitución que elaboró Rousseau para Córcega en la que distinguía tres clases de corsos: patriotas, ciudadanos y aspirantes. Pero dejemos esto para más adelante. El caso es que todo el documento, desde la primera palabra hasta el punto final, se olvida de la Constitución española. A mí no me choca porque, como acabamos de escuchar, la voluntad expresa de los redactores ha sido, exactamente, volar fuera de la Constitución y evadirse de la tutela del Estado, cosa que han logrado con creces.
Llegados aquí, una de dos señorías: O algunos responsables políticos no se han enterado de que cualquier reforma estatutaria que choque con la Constitución carece de viabilidad, o, por el contrario, lo saben muy bien pero no les importa perder el tiempo. De hecho, el texto que se nos presenta no sólo entierra la Constitución. Hace más: se erige él mismo en norma constituyente. Nos han traído, ni más ni menos, el proyecto de constitución para una Euskadi Libre Asociada al Estado Español.
Señorías, estamos ante una llamativa contradicción, porque quien tiene capacidad para elaborar su propia constitución no tendría por qué acudir a esta Cámara ¿para qué habría de acudir?; y, sin embargo, quienes ahora se alzan con una constitución, acuden a ella, ¿por qué? Dicho al revés: quien acude a esta Cámara es porque no está legitimado para hacer una constitución por su cuenta y sin embargo la han hecho y además nos la traen ¿para qué? ¿Qué pretenden: proclamar su independencia con nuestras bendiciones? ¿Cómo se entiende esto?
Hemos de concluir, señorías, que lo que nos han remitido, bajo capa de una reforma estatutaria, es en realidad una petición de reforma constitucional. Lo que, al parecer, esperan los solicitantes es que nosotros, para evitarles la descortesía de un desaire, reconozcamos nuestros errores en materia de soberanía nacional y reformemos la Constitución española de manera que este adiós a España que nos remiten pueda ser reconocido como hijo legítimo de la Constitución española. En otras palabras: cambie usted a la madre para que se parezca a la hija. Si esto es así y dejando a un lado la sospecha de que nos toman el pelo, me da la impresión de que estamos alterando el orden natural de las cosas.
El Parlamento Vasco, como cualquier otro parlamento autonómico, tiene derecho a iniciar el proceso de reforma constitucional tal y como lo señala la propia Constitución en sus artículos 87 y 116. No hace falta que nos lo pida. Háganlo ustedes. Pónganse a trabajar y no pretendan empezar la casa por el tejado. Aborden primero esa tarea y, si tienen éxito, podrán soñar con su Estado Libre Asociado.
Además, si no lo hacen así, resultará lo que ha resultado ahora: que embarcan al Parlamento Vasco en unos acuerdos sobre materias que no son de su competencia, con lo cual dichos acuerdos valen lo mismo que un papel mojado. La cámara de Vitoria no está facultada para imponer cambios en la estructura del Estado o en el ejercicio de los derechos y libertades ciudadanas. ¿Se permitiría que el Parlamento Vasco fijara la fecha de las elecciones autonómicas que es una competencia exclusiva del Lehendakari? No, porque no es competencia suya. De igual manera que esta cámara (en la que hoy estamos) no puede modificar unilateralmente el Estatuto de Autonomía de Gernika, o que el Ayuntamiento de Baracaldo —por seguir con otros ejemplos— no puede aprobar el presupuesto de la Diputación de Vizcaya. Los acuerdos que tome cualquier institución en materias que no son de su competencia no valen nada, aunque los voten el 100% de sus miembros.
Lo cierto, Señorías, es que el Parlamento de Vitoria se ha tomado atribuciones que no le corresponden. Lo están proclamando a voz en grito los recursos que se han presentado ante los tribunales: dentro del país vasco, la diputación Foral de Álava y en su vecindad las Comunidades de Navarra y de Castilla-León.
Todos por el mismo motivo: que se toman atribuciones que no les corresponden. A nadie puede extrañarle que los navarros protesten una vez más del obsesivo acoso anexionista que perciben constantemente en el nacionalismo vasco. En resumen, no estamos, como se pretende, ante un proyecto de reforma de un estatuto de autonomía y, en consecuencia, no podemos aprobarlo como si fuera lo que no es. Por eso, mi grupo se opondrá a la toma en consideración.
Lo único que hoy nos importa de este proyecto es que abandona el marco legal, que es incompatible con la Constitución, que deroga el Estatuto de Gernika y que aborda materias que no le competen. Por eso, quienes estamos obligados a defender la ley mientras la ley no cambie, no lo podemos admitir. A esto se reduce todo, señorías.
Lo que está en cuestión esta tarde no es si aprobamos o no determinado documento, sino si en España se aplica la ley. Y no hay nada más que hablar. Contra lo que temía el señor Ibarreche, no nos rasgamos las vestiduras, no pisoteamos su propuesta, no damos portazo alguno ni desairamos a nadie. Todo lo contrario. Nos conviene a todos, incluido el señor Ibarreche, ser rigurosos con la ley y respetar los procedimientos.
La libertad, señorías, no significa disfrutar el derecho a hacer lo que nos plazca sino, como señaló Montesquieu, el derecho a hacer lo que las leyes permiten. No cabe libertad fuera de la ley. ¿Es esto el caos como se ha dicho? No. Es la legalidad. La legalidad en la que se encuadra el Estatuto de Guernica. La legalidad que da sentido a este debate y también la legalidad que señala sus límites. Aquí no habrá más caos que el que otros quieran alentar. Y esto me lleva a la siguiente consideración.
Me he propuesto no alterar la moderación de mi tono pero, convendrán señorías en que si malo es el fondo del asunto que nos ocupa, peor ha sido la forma, plagada de menosprecios y desplantes. No lo digo para cargarme de razón a la hora de rechazar la propuesta. Sería igualmente rechazable aunque se presentara con unos modales exquisitos, pero hubiéramos ganado en respeto y en decoro. No quiero pasar por alto lo que me ha parecido un desprecio grave a las Cortes españolas.
Señorías, no sólo se nos exige algo que es ilegal por parte de quien no tiene derecho a exigirlo, sino que se nos exige en rebeldía. Recibimos un documento que equivale a una declaración de independencia y yo me pregunto: ¿Cuál es nuestro papel? ¿Se nos informa? ¿Se nos consulta? ¿Se nos advierte? ¿Se nos amenaza? No lo sé.
Porque se supone que debemos aprobarlo, pero ya se ha anunciado el propósito de convertirlo en hecho consumado y, nos guste o no nos guste, convocar un referéndum ilegal. Se solicita el acuerdo de esta Cámara, pero ya se nos ha dicho que no se tendrá en cuenta nada de lo que aquí se decida.
La misma propuesta establece que haya o no haya acuerdo con el Estado español, en el plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor del nuevo estatuto —es decir desde que decidan publicarlo en el Boletín Oficial del País Vasco—, el Estado Asociado comenzará a ejercer en plenitud y sin excepción todas las potestades, funciones y servicios. ¿Qué clase de farsa es esta?
Señorías, pretender que tomemos en consideración algo que ya se ha determinado llevar a cabo en cualquier caso, sólo se puede calificar de desfachatez. Una desfachatez revestida de hipocresía, de exigencias de diálogo, de espíritu constructivo, de relaciones amables y de no sé cuantos perifollos más para disfrazar las intenciones verdaderas. Se nos exige diálogo.
Nos lo exige quien rompe los acuerdos, se salta la ley, disfraza sus intenciones, dinamita el consenso, nos presenta deliberadamente un proyecto inadmisible, y nos amenaza con hechos consumados. ¿Dónde está esa voluntad de diálogo? ¿Diálogo sobre qué señorías? ¿Sobre un fraude de ley? ¿Sobre una desfachatez? ¿Sobre cómo establecemos un régimen de castas en el País Vasco?
Los promotores de este plan no buscan el diálogo, sino el acatamiento. No reclaman un debate, sino la claudicación. Nos traen el certificado de defunción de nuestras normas de convivencia y pretenden que pactemos el tipo de entierro.
Confieso, señorías, que si hubiera estado en mi mano, no celebraríamos este pleno. Como saben ustedes propusimos a la Mesa de esta Cámara un procedimiento que, en nuestra opinión, se adecuaba mejor a la legalidad. Ahora bien, una vez que estamos aquí, no seré yo quien rechace la oportunidad de dialogar.
Hemos reservado toda una tarde para el intercambio de razones y nadie podrá decir que ha faltado el diálogo. Tal vez, a algunos este diálogo les parezca breve, pero es que el asunto no da más de sí. Yo creo en el diálogo como instrumento para el acuerdo. Pero exijo buena fe, respeto a la ley y lealtad al interés general. De eso se trata. Yo creo en el diálogo, pero reconozco que será muy difícil cualquier clase de entendimiento mientras los promotores de este plan no corrijan algunos malentendidos. Porque se empeñan en imponer unos supuestos que no todo el mundo comparte.
Si no les entiendo mal, defienden que el Pueblo Vasco es soberano, que es el único legitimado para decidir sobre su futuro y que estableció un pacto con el Estado en 1979, el cual ha sido traicionado. Creo que esto lo consideran un dogma y, desde luego, lo defienden y lo difunden como tal.
Tienen derecho a pensar lo que quieran, pero no les conviene equivocarse respecto a los demás: no debieran dar por hecho que tienen razón, que todos vamos a compartir sus creencias y que vamos a convertirlas en leyes. Eso no sería posible, no sería razonable y, sobre todo, no sería justo.
Si no modifican esos planteamientos o los guardan en el armario de las ilusiones remotas, como hemos hecho todos en lo que nos toca, no vamos a poder entendernos. Les diré por qué, señorías: En primer lugar porque ya no vivimos en el siglo XVIII.
Todo el mundo tiene derecho a cultivar conceptos antiguos pero no se puede pretender que una democracia moderna los comparta. Porque son conceptos que la Ilustración desterró del lenguaje político y del derecho público hace 200 años, señorías (En España, con las Cortes de Cádiz). Con la democracia contemporánea nació el ciudadano, el individuo, como sujeto de derechos y deberes. Nació la igualdad. Y el viento de la historia se llevó todos los vestigios del Antiguo Régimen, es decir, los presuntos derechos de pueblos, clanes, tribus o parroquias.
La Constitución que compartimos, la que da sentido a esta sesión, no admite que nada se alce sobre los derechos de la persona ni que un pueblo tenga más derechos que un ciudadano; no consiente que ninguna creencia (laica o religiosa) recorte la libertad individual y no tolera diferencias entre los individuos porque, ante la Constitución, todos los españoles son iguales independientemente de su sexo, raza, religión, lengua o ideología.
Yo creo que quienes han redactado este texto pueden comprender que cualquier reforma que pretenda recortar la libertad de los ciudadanos invocando los presuntos derechos indefinidos de un pueblo metafísico tropezará con muchas dificultades en esta Cámara. Es muy importante que esto quede claro para que podamos entendernos. Porque este es el lenguaje de la democracia. Todo lo demás es mitología.
Lo mismo ocurre, señorías, con el concepto de soberanía. En España, como recoge la Constitución, no existe más nación que la española. Dicho de otra manera: en España solamente hay un cuerpo ciudadano que esté legitimado para elaborar una constitución, es decir, para constituirse en Estado: el conjunto de los españoles.
En España, la soberanía, la única autoridad que no tiene que dar cuentas a nadie por ser soberana, la encarna el conjunto de los españoles y se expresa a través de las urnas. No existe otra. Esta soberanía, esta autoridad suprema, estableció que el País Vasco podía constituirse en Comunidad Autónoma, le fijó las normas y le señaló un ámbito vasco de decisión, que por cierto es riquísimo. En efecto, existe un ámbito vasco de decisión para todas aquellas cosas que ha autorizado la soberanía nacional y mientras las autorice. No hay otro.
Estoy recordándoles, señorías, algo que es obvio aunque algunos hagan como que no oyen: el País Vasco no es patrimonio privado de nadie. Todos los españoles tienen derecho a decidir sobre su presente y sobre su futuro, del mismo modo que todos los españoles, incluidos los vascos, tienen derecho a decidir sobre el futuro de Murcia o de Melilla. De hecho, todos los días tomamos decisiones en esta Cámara sobre cosas que afectan a cualquier rincón de España.
Nosotros, las Cortes, representamos a esa soberanía nacional. El señor Ercoreca, también. Y la señora Lasagabaster, también. Porque ninguno estamos aquí en representación de nuestro pueblo sino en representación de todos los españoles. Esto no es una lonja de contratación ni una casa de subastas. Aquí no venimos a dirimir pleitos privados. Cada uno de nosotros representa a todos los españoles, es decir, a la soberanía nacional.
El Parlamento vasco representa a su vez la voluntad de los ciudadanos vascos. Sí. Pero sólo en aquellas materias que le competen, es decir, en aquello que le ha confiado la soberanía nacional para que lo administre. He dicho confiado y he dicho bien, porque estamos hablando de una relación de confianza. Yo sé que esto choca frontalmente con algunas ideologías, pero esta es la ley. Estas son las reglas que todos hemos jurado respetar y defender. Todos.
Es muy importante que se respete la ley y que nadie la tome a beneficio de inventario. Cuando algo no nos gusta, el camino legítimo para cambiar las leyes no consiste en suplantar a la soberanía nacional, sino en persuadirla para que las modifique. Todo lo contrario de lo que hace y preconiza el señor Ibarretxe.
Sólo quienes sean capaces de convencer a los españoles, o a quienes les representamos, para que se hagan las cosas de otra manera pueden lograr una ley que coincida con sus pretensiones. Esto es el abc de todas las democracias contemporáneas, incluida la española.
Un tercer mal entendido se refiere al referéndum. Señorías, ni siquiera el presidente del Gobierno puede convocar un referéndum sin la autorización de estas Cortes. Menos puede hacerlo ningún presidente de comunidad autónoma, y si alguno lo hace, prevarica, es decir se sitúa fuera de la ley.
No sé de qué se sorprende el señor Ibarretxe si es que habla de buena fe. Él sabe perfectamente que no está facultado para convocar un referéndum. Tampoco lo está para dictar sentencias en los tribunales u operar de apendicitis. La ley no se lo permite y no creo que le moleste. Ser el representante del Estado no conlleva poder suplantar al Estado. Al contrario, le obliga a ser el primer garante de la legalidad. No olvidemos que ocupa un cargo constitucional y que su legitimidad se basa en la confianza que en él deposita la soberanía nacional.
Si no aceptamos esto, todo diálogo será imposible, señorías. Lo cual no significa recurrir a las tortas. Ni mucho menos. Esto es un Estado de Derecho basado en el imperio de la ley. Entre nosotros, para quien abandona la senda legal basta con los tribunales.
Personalmente, señorías, no tengo miedo al resultado de un referéndum y menos en el País Vasco. Lo que temo es que no se respete la ley, que se sienten precedentes, que cunda la impresión de que en este país las normas no se respetan y la autoridad no ejerce.
Señorías, con el mismo afán de poner las cosas en claro, debo corregir a quienes difunden la fantasía de que existe un pacto entre el Estado y el País Vasco. No existe tal pacto. Nunca ha existido y supongo que nunca existirá. Eso es una entelequia propia de las creencias, la ideología y la propaganda de los redactores del proyecto que hoy analizamos.
Yo no soy responsable de que algunas creencias no coincidan con la realidad. Es un problema que arrastran aquellas ideologías del siglo XIX que no han querido actualizarse. No se lo reprocho, pero no me culpen a mí por tener los pies en el suelo y vivir en el siglo XXI. En fin, señorías, por terminar con esta modesta iconoclastia de mitos sin fundamento que entorpecen cualquier diálogo: no es cierto que los españoles rechacemos algo que los vascos demandan. Eso no es verdad. La verdad es que esta Cámara va a rechazar una propuesta que ni siquiera los vascos aceptan.
Quien ha dicho ya que no a este plan es la ciudadanía vasca. Son los vascos. Los autores del plan que hoy se nos presenta no han sido capaces de lograr un acuerdo amplio en el País Vasco. Nos han traído el presunto proyecto de reforma sin consenso, con el apoyo de sólo el 52% de los parlamentarios, es decir, con una mayoría cogida por los pelos. Esto, en términos de censo electoral, no pasa del 41%.¿Qué sucede en el País Vasco? ¿Por qué un proyecto de estas características no logra mayor respaldo, incluso un apoyo entusiasta de la mayoría de la población, como ocurrió con el Estatuto de Guernica? ¿A qué lo atribuye el señor Ibarretxe?
Miren ustedes, sin salir de esta sala, entre los diputados que proceden del País Vasco, que viven en el País Vasco, ocho van a votar a favor pero once, es decir, más, van a votar en contra. Y son todos vascos.
No estamos ante un desafío entre España y el País Vasco. Estamos ante una gravísima fractura de la sociedad vasca que este proyecto pretende convertir en una gigantesca injusticia. Porque la intención clara de quienes defienden este plan es crear un marco en el que una mitad se impone a otra mitad; unos vascos, tal vez de primera, imponen antidemocráticamente a todos los ciudadanos algo que no tienen derecho a imponer y que los ciudadanos tienen derecho a rechazar, aunque el ejercicio de ese derecho les pueda costar la vida a algunos.
A los vascos no les gusta este plan, señorías. Tratar de imponérselo sería una injusticia que nosotros no secundaremos jamás. Jamás. Y, además, constituye una deslealtad. Algunos fingen que no se dan cuenta, pero el proyecto que hoy nos presentan constituye una grave deslealtad con el consenso que supo articular ese Estatuto de Guernica que ahora pretenden derogar.
Una deslealtad con la soberanía nacional porque aquel estatuto estableció, con una gran generosidad, una comunidad política que no había existido nunca en la historia. Una deslealtad con la población que le prestó apoyo universal porque representaba una enorme esperanza de convivencia en tolerancia y en paz; porque era un estatuto en el que cabían todos los vascos.
Esto es lo que ahora pretende traicionar esta tentativa de ruptura, este programa excluyente, esta maniobra que deja en la calle a la mitad de los vascos. ¿Cómo van a querer los ciudadanos un proyecto que establece un régimen de castas? Precisamente, donde más resplandece el pelaje antidemocrático de la propuesta es en lo relativo a la nueva situación de los ciudadanos; en esa distinción que se proponen realizar entre ciudadanía y nacionalidad vascas.
Por fin van a poder diferenciar algunos entre los vascos nacionales y los españoles errabundos sin nacionalidad vasca; entre los de casa y los de fuera; los propios y los ajenos; los justos y los prescindibles… ¿Qué lectura piensan ustedes que puede hacer ETA de estas premisas? Hablo de ETA, sí. Porque ETA interviene mucho en esta historia. Durante toda la transición ETA y no el PNV ha sido la fuente en la que ha bebido el irredentismo vasco. ETA ha establecido las metas que otros aquiescentemente, han convertido en programas.
¡Claro que hablo de ETA! No sólo porque ETA es la inspiradora del proyecto que otros han puesto por escrito, tras romper en Estella el consenso de la sociedad vasca en torno al Estatuto de Gernika. No sólo porque ETA ha prestado sus votos para este viaje. No sólo porque ETA contribuye al éxito del plan amordazando a la mitad de la población vasca.
Para nosotros, además, los terroristas están muy presentes porque son responsables de casi mil asesinatos cuya memoria no queremos ultrajar. Ocurre que los han matado, precisamente, porque estorbaban las mismas pretensiones que este proyecto recoge.
Los han matado porque no hemos atendido las exigencias de los terroristas. Los han matado porque representaban unos valores que ahora se quieren desterrar del País Vasco. No podemos olvidarnos de ellos. ¿Qué le hace pensar a nadie que aquello que no permitimos que nuestros asesinos arrebataran porque era ilegal, injusto, incivil… ha dejado de importarnos?
Quienes promocionan este plan parece que no se dan cuenta, pero con lo que ahora nos exigen, vienen a decirnos que todo nuestro esfuerzo ha sido inútil; que las mil víctimas de ETA estaban equivocadas; que todos han muerto en balde: los guardias civiles, los policías, los jueces, los militares, los empresarios, los concejales… ; que Enrique Casas, Gregorio Ordóñez, Miguel Angel Blanco, Fernando Buesa y tantos otros… estaban ofuscados; que tenían razón sus asesinos fanáticos; que tuvieron que matarlos porque nos habíamos obcecado y, en fin, que podíamos habernos ahorrado mucha sangre si hubiéramos sido más flexibles.¿Eso es lo que quieren decirnos? ¡Pues no, señor! No se han equivocado. No han muerto en vano y no vamos a traicionar su memoria. No han sido ellos los equivocados. Tampoco lo es esa mitad de vascos que rechaza esta propuesta injusta.
Por cierto, señorías, ¿qué pasaría con ellos si esto se aprobara? ¿Qué deberían hacer los vascos que lo rechazan, es decir, la mitad? ¿Irse? ¿Callarse? ¿Y si no se callaran? ¿Y si pretendieran que sus derechos individuales son más importantes que los de no sé qué creencia?¿Qué haría ETA en ese caso? ¿Qué dispondría contra quienes enturbiaran la presunta marcha triunfal del presunto pueblo? ¿Cuánta sangre correría en el País Vasco si algunos se salieran con la suya? ¿A esto le llaman paz? ¿A esto se refieren cuando hablan de una oportunidad para la paz? ¿Qué clase de oportunidad sería esta?
La paz, dijo Cicerón, es una libertad en calma. Una libertad, señorías. A algunos les parece que este proyecto la proporcionará. Sin duda lo hará con algunos, por ejemplo, con los que ya viven en paz y no necesitan escoltas. Para todos los demás, ese proyecto no contiene ni un gramo de libertad. No habrá libertad en el País Vasco, señorías, ni habrá paz, mientras exista ETA.
Y cuando ETA desaparezca y todos los vascos respiren libertad, entonces, señorías, nadie tendrá que poner precio a la paz, porque estaremos habitándola. De esto no tengo duda. Mi duda es si a esa paz, ¡que llegará!, habrá contribuido el señor Ibarretxe. Yo voy a ayudarle rechazando su plan.
Termino, Sr. Presidente. Fíjense, señorías, en el contrasentido de que hoy estemos debatiendo sobre un proyecto que pretende romper nuestro ámbito de convivencia, y dentro de unos días acudamos a las urnas para ratificar la unidad de los europeos.
El mundo en general, y Europa en particular, asisten a procesos de unión y no de ruptura; a sumas que no a restas. Y, sin embargo, aquí estamos nosotros debatiendo sobre esta regresiva propuesta, contraria a las tendencias de nuestro tiempo y que ni siquiera tiene hueco en la Unión Europea.
Señoras y señores diputados: Rechazar este plan, como he dicho antes, no significa propiciar el caos sino fortalecer la legalidad. Porque el País Vasco cuenta con una norma legal muy sólida, el Estatuto de Guernica que —aunque parece que algunos lo olvidan— continua vigente.
Es bueno recordar que este Estatuto obtuvo el apoyo de más del 90% de los electores vascos. Ésta, señorías, es la mejor regla para medir la calidad de cualquier proyecto de convivencia: la conformidad de los afectados. Mucho más en una sociedad dividida. No debiéramos ni siquiera tomar en consideración ninguna propuesta que no contara con un grado de apoyo semejante.
Con este criterio, señorías, hemos de reconocer que no existe hoy mejor estatuto para el País Vasco que el Estatuto de Guernica. No entiendo de dónde proceden tantos afanes, más o menos arcangélicos por reformarlo.
En el País Vasco hay asuntos mucho más apremiantes para resolver. Lo que necesita urgentemente la sociedad vasca no son reformas estatutarias sino libertad; no, planes que nadie demanda —los hagan unos, los hagan otros o sean intermedios— sino vivir en paz; no, fomentar los malentendidos sino garantizar la igualdad de todos los ciudadanos; no, que pongamos nuestro empeño en cortejar al irredentismo sino en liberar a una sociedad secuestrada por los violentos.
En resumen, señorías, el plan para la supuesta reforma del estatuto del País Vasco que nos ocupa, no cumple los requisitos que exige la ley, es incompatible con la Constitución y, en consecuencia, debe ser devuelto al Parlamento Vasco.
No respeta la Constitución Española porque no reconoce la soberanía nacional, ni toma en cuenta el reparto de competencias establecido, ni acepta la igualdad de los españoles, ni garantiza la preeminencia de los derechos individuales. Para colmo, no se ocupa de la autonomía sino de la independencia. La libre asociación al Estado Español no es más que un aderezo retórico para resguardar la permanencia en la Unión Europea.
Nos están pidiendo algo que no puede ser a sabiendas de que no puede ser. Tal vez piensan que ganan algo con pedirlo. No lo sé. Nosotros vamos a cumplir con nuestro deber al negarnos.
Muchas gracias.
Por qué no se debería votar el Plan Ibarreche
Hoy se presenta, a las 4 de la tarde y si Dios o Allah no lo remedian, el parece ser el ilegal y anticonstitucional Plan secesionista de Ibarreche en el Congreso de los Diputados. (Parece ser porque no hay órgano judicial que se haya pronunciado, aunque creo que un Plan que rompe España debe serlo... )
Muchas son las voces que se han elevado para decirnos que es mejor debatirlo y que luego sea rechazado por la inmensa mayoría de los españoles, representados por el PSOE y el PP. Que eso es la “democracia”. ¡Cuántos mentirosos o analfabetos sueltos…!
Se trata de “talante”. De debate. Pero lo que no nos cuentan, es que el Parlamento no es quién para decidir la legalidad o ilegalidad del Plan, lo que en las democracias corresponde al Poder Judicial (El PSOE ha renunciado a esto).
Lo que callan es que el Imperio de la Ley está por encima de la Cámara legislativa y de las opiniones políticas de políticos y periodistas (Bendita albóndiga pregonando en la tele que la opinión política está por encima de la Ley).
Y que esta tarde se va a terminar con el Estado de Derecho en España. O sea, con la democracia.
Desde hoy queda legitimido llevar al Parlamento cualquier astracanada que se le pueda ocurrir a cualquiera de las “mentes pensantes” que allí se sientan. Allí o en cualquier otro Parlamento Regional.
Es cierto que el PP fue el único partido, que previendo lo que sucedería, se opuso a la tramitación del Plan en cuestión. Pero hoy van a votar. No, pero votan. Van a participar, a menos que nos den una sorpresa, lo que dudo, en la defunción de Montesquieu.
Dice nuestro Código Penal en su artículo 404 sobre la prevaricación que “la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a diez años.” (Curioso también el artículo 407)
Pues bien ¿y no es arbitrario y a sabiendas someter a votación en el Congreso una propuesta a todas luces inconstitucional y que ellos saben que lo es? ¿No asistiremos, pues, esta tarde, al espectáculo dantesco de ver prevaricar a todos nuestros representantes? ¿Estaré yo equivocada?
El PP presenta batería de preguntas acerca de las detenciones ilegales

Sigue el lío de los detenidos ilegalmente. Y debe, en mi opinión seguir, hasta que se depuren responsabilidades.
El Partido Popular preguntará en el Congreso de los Diputados, durante la sesión de control parlamentaria, si hubo "instrucciones políticas" para llevar a cabo las detenciones de dos militantes del PP, que como ya saben, fueron detenidos por salir en una foto junto a un Ministro.
Mientras Bono sigue por ahí rezongando con su historieta, desmentida por los propios atestados policiales y por 8 agentes, nos hemos ido enterando por ABC, que por lo visto, había un informe -desaparecido- de la Brigada de Información, que preveía una asistencia de ¡¡¡300 personas!!! a la Manifestación convocada por la AVT. Ahora entendemos todo. Fracasó la estrategia de acallar en los medios la convocatoria. Los ciudadanos salieron a la calle en apoyo de las víctimas. Y el Gobierno, que según dicen quiere negociar con ETA, tuvo que montar un show mediático para acallar el tremendo éxito de la convocatoria.
Y ya en el colmo de los colmos de la desvergüenza, nos enteramos por el diario La Razón, de que el "ciudadano Bono" que acudió a título personal, lo hizo con un fotógrafo del Ministerio de Defensa. Como el resto de ciudadanos, supongo.
Increíble.
Carta de un guipuzcoano
Reproduzco esta carta que me ha llegado:
Carta de un Guipuzcoano. (no da su nombre por razones evidentes)
600.000 VÍCTIMAS DEL NACIONALISMO
Estimad@ amig@:
Para entender y compartir la importancia de este escrito y, en consecuencia, para que atiendas nuestra petición de auxilio, tan sólo has de perder unos minutos de tu tiempo y leer atentamente estas líneas. Después, si lo estimas razonable, te rogamos que colabores con nosotros en la medida de tus posibilidades. Tu apoyo, gracias al potencial de las nuevas tecnologías de la comunicación, además de sencillo de ejecución puede ser muy fructífero.
No importa que seas de izquierdas, de derechas o apolítico; cuando tratamos de este importante asunto, la defensa de la Libertad, todos navegamos en el mismo bergantín.
Desde hace veinticinco años, la Constitución española representa la máxima garantía de que tú y yo seamos libres e iguales en derechos y deberes.Lamentablemente, este feliz lapso de tiempo, muy provechoso política y socialmente para nuestro país, no ha transcurrido del mismo modo en todos los rincones de España. Algo tan fundamental y deseable como el respeto a los derechos constitucionales de las personas, el respeto a sus libertades, ha estado ausente en el País Vasco.
Existen aproximadamente 600.000 personas, vascos votantes constitucionalistas y con sentimiento de pertenencia a la patria común que es España, que padecen en distinta medida (dependiendo de cuánto quieran complicarse la vida implicándose en asuntos políticos o socioculturales) un brutal acoso del cual son directa o indirectamente responsables las autoridades autonómicas vascas, es decir, los partidos naZionalistas que han gobernado ininterrumpidamente desde la dictadura.
En los últimos 25 años, 200.000 vascos se han ido de su tierra. Es cierto que no todos ellos han sido empujados por la limpieza étnica "suavemente" ejercida por el nacionalismo (amenazas, incapacitación laboral, boicot), pero son muchos miles los que atestiguan que la vida en el País Vasco se les llegó a hacer insufrible, siendo esa la razón de que abandonaron su bella tierra natal o de acogida.
Además del acoso político y terrorista (asesinatos, amenazas, palizas, extorsiones, incendios provocados, explosiones), miles de personas han padecido un auténtico calvario en el ámbito lingüístico y cultural. Los nacionalistas han utilizado una de las dos lenguas autóctonas (el euskera)para expulsar de la enseñanza- y romperles la vida- a miles de buenos maestros que no han podido aprender una lengua arcaica y endiabladamente difícil. El mismo camino habrán de seguir los médicos, los dependientes de los comercios, etc.
Estas personas han sido tratadas como extranjeros en su propia tierra. Los nacionalistas han logrado impedir el acceso al empleo público a más de la mitad de la población vasca por el mismo motivo, por la cuestión lingüística. Los nacionalistas también han logrado que la lengua española prácticamente haya desaparecido de la enseñanza pública primaria y, a no mucho tardar, de la secundaria, pese al deseo de miles y miles de ciudadanos no nacionalistas (un derecho amparado en teoría por nuestra Constitución) de que sus hijos estudien en la lengua castellana.
Al apoderarse de la enseñanza, el nacionalismo ha dictado que en muchos colegios se enseñe a los niños cuál es su verdadera y única patria: Euskalerria, una nación ficticia de siete provincias (incluída Navarra a su pesar) dividida y ocupada por dos naciones opresoras (España y Francia). En Guipúzcoa, por ejemplo, es imposible adquirir un mapa homologado de la Comunidad Autónoma Vasca. No existen esos mapas sencillamente porque no se editan. Tan sólo existen los mapas nacionalistas, los de la patria utópica con sus siete provincias.
¿No es lógico que, con este tipo de enseñanza, aparezcan terroristas para "liberar a su patria" hasta debajo de las piedras? Sucesivos gobiernos españoles, de izquierdas y de derechas, han consentido este horrible estado de cosas, este imperio de la ilegalidad y de la ignominia, pues temían que las iniciativas gubernamentales drásticas no habrían contado con la aprobación de Europa. Esos gobiernos han denegado su auxilio a sus súbditos vascos no nacionalistas por puro "miedo escénico". Los nacionalistas gozan de un poder político casi total en el País Vasco, hasta el punto de que no temen violar sistemáticamente la Constitución, el símbolo de nuestros derechos cívicos, seguros de la impunidad de sus actos. Ignoran los símbolos constitucionales, desprecian los procedimentos legales, incumplen mil y una leyes, se apoyan en grupos filoterroristas para gobernar....
Los nacionalistas apoyaron el nombramiento de Josu Ternera, etarra en busca y captura, para la Comisión de Derechos Humanos del parlamento vasco. Esa fue la más cruel y aberrante de todas las charlotadas peneuvistas.
La policía autonómica siempre ha seguido las directrices del poder político autonómico y hoy es el día en que podemos afirmar que SÓLO LAS FUERZAS DEL ORDEN ESPAÑOLAS HAN ARRINCONADO A ETA, frente la inoperancia, desidia y obstruccionismo de los mandos policiales autonómicos. Tan sólo hay que comparar el historial de capturas de los distintos cuerpos policiales para constatar que la trayectoria de la ertzaintza es una trayectoria vergonzante, y ello debido a motivaciones políticas.
Si quieres leer testimonios de auténticos ertzainas denunciando aquellos episodios sonrojantes, dirígete a la web de Basta Ya o a www.paralalibertad.org.
¿POR QUÉ QUIEREN LOS nacionalistas MÁS INDEPENDENCIA? ¿Por qué han apostado- aprovechándose de la ignorancia y el bien cultivado fanatismo de sus votantes que jamás les retirarán su apoyo- por el famoso "plan Ibarretxe"? Porque buscan EL PODER ABSOLUTO.
Un poder ejercido sin ningún tipo de limitación que pudiera establecer el gobierno de España. Un poder gracias al cual, AL FIN, podrán indultar a los "mártires" de la ansiada independencia vasca (los etarras).
Un poder en virtud del cual podrán suprimir definitivamente de los libros de texto en las escuelas cualquier alusión a nuestra historia (la historia de España) como una historia compartida.
Con el PODER ABSOLUTO podrán AL FIN poner un plazo para la extinción de la lengua española, una lengua que ha estado presente durante siglos en tierras vascas y que tiene históricamente derecho a seguir presente en las mismas condiciones que la otra, el euskera. El objetivo real de los nacionalistas es que el español pase a ser una lengua extranjera de aprendizaje "recomendable", como ocurre con el inglés en la enseñanza secundaria.
Con el PODER ABSOLUTO sojuzgarán políticamente a los 600.000 ciudadanos constitucionalistas activos. Les declararán residentes de segunda categoría si pretenden mantener su españolidad, en palabras del propio Arzallus.
Como dijo recientemente Joseba Eguíbar, portavoz del PNV, quien no esté de acuerdo con el plan Ibarretxe no es genuínamente vasco, luego no será acreedor a los derechos que porte la futura nacionalidad vasca.
Como puedes comprobar, esto es nazismo en estado puro. Además de esta triste historia, constatable, que te hemos contado, habrás comprobado que tu país, España, se está convirtiendo en un reino de taifas donde prima la insolidaridad, el desprecio al vecino pobre, el cainismo... cuando la nuestra podría ser una democracia de la talla de la francesa, la inglesa o la alemana.
¿CÓMO PUEDES TÚ AYUDAR a los constitucionalistas vascos frente al nacionalismo cainita, y de paso favorecer a la patria común de todos los ciudadanos libres?
1. Nuestra Constitución descansa en los principios proclamados por la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. ES TU CONSTITUCIÓN Y GARANTIZA TU LIBERTAD Y LA LIBERTAD DE TUS COMPATRIOTAS. No permitas que sea modificada para favorecer a los nacionalismos. LOS NACIONALISMOS NO TIENEN NINGÚN INTERÉS EN MEJORARLA. Como ha quedado patente, tan sólo desean que la Constitución desaparezca de los territorios que ellos gobiernan... para poder realizar su labor caciquil con total despotismo. NO LO CONSIENTAS. Exige a tu partido TOLERANCIA CERO con los nacionalismos secesionistas, o, EN CASO CONTRARIO, CAMBIA DE OPCIÓN POLÍTICA aunque sea de forma excepcional. Ni una sola concesión. Ni una sola modificación constitucional para favorecer a quien, dentro de su propio cortijo, mortifica a sus propios compatriotas, como hace el nacionalismo. Ya habrá tiempo de volver a votar con el corazón. Ahora hazlo con el cerebro. Ayuda a los vascos oprimidos y ayuda a tu propio país.
2. Nuestra patria NO ES UNA BANDERA O UN TERRITORIO. Nuestra patria es la libertad de todos, garantizada por escrito en la Constitución. Las otras patrias no deben interesarte. Las otras patrias no valen una mierda. Y si alguna vez España no contara con una Carta Magna inspirada en el liberalismo ilustrado heredero de la Revolución Francesa, entonces te recomendaremos que reniegues de tu españolidad. Así de claro.
3. Difunde este escrito todo cuanto te sea posible. Envíalo a todos tus contactos vía correo electrónico y ruégales que hagan lo propio, que lo difundan. Con este simple gesto estarás ayudando a que, algún día no muy lejano, este país recupere la cordura, el orgullo y el talante solidario.
Recibe un fuerte abrazo.
(Un guipuzcoano)
¿Ceuta y Melilla no son europeas?
lunes, enero 31, 2005
Alternativa Española o cómo tratar de consolidar al PSOE
El pasado día 23 de Octubre se presentó en Madrid, con gran bombo y operación de marketing, un “nuevo” partido, denominado Alternativa Española, que pretende situarse a la derecha del PP.
Este “nuevo” partido no es nuevo. Existía ya tiempo atrás. Su presidente honorario era D. Blas Piñar, conocido nostálgico de la dictadura franquista. Sin embargo, ahora, han contratado a una de las agencias de marketing más importantes del país y se van a presentar “camuflados” detrás de una campaña de imagen y publicidad insertada en medios de comunicación como la Cadena COPE, los periódicos La Razón, ABC y El Mundo (http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdArticulo=684).
¿Quién financia esta campaña? Según se podía leer en el confidencialdigital, importantes empresarios españoles estarían detrás. Personalmente, supongo que detrás se encuentra el PSOE. ¿Cuál es el fin de este partido político? Para mí está clarísimo: romper la unidad del centro-derecha en España que aglutina el PP, para perpetuar al Gobierno del PSOE en el poder. O sea, repetir la operación fracasada de Miguel Roca, Gil ó Mario Conde. ¿Porqué? Porque las encuestas que van apareciendo indican una importante desmovilización de la izquierda de este país de cara a unas elecciones. Desmovilización debida a las medidas radicales de extrema izquierda adoptadas por el PSOE, mientras que los votos del PP permanecen prácticamente incólumnes.
Este “nuevo” partido no es tal. Curiosamente, el día 25 de Octubre aún se podía ver en su web –recientemente modificada acorde con el “cambio de imagen”- (http://www.a-n.es/) quiénes están detrás:
“El presidente honorario del partido, Blas Piñar, intervino, con su habitual maestría, para explicar la postura que AN suscribe: “yo, al menos, me abstendré en las próximas elecciones, porque ninguno de los partidos del Sistema me ofrece -programa y conducta- las garantías que mi conciencia, creo que bien formada, exige”. Conjuntamente, Blas Piñar y el Secretario General, Rafael López expondrán públicamente, el próximo día cuatro de marzo, las razones de la posición del partido ante las elecciones.”, decían.
Así pues, en España se pretende reeditar lo sucedido en Francia con Le Pen, cuyo ascenso hubiera sido imposible sin la ayuda de Miterrand, cuyo objetivo era evitar que la derecha francesa de Chirac llegase al Gobierno. No sólo llegó Chirac, sino que Francia ahora sufre un gravísimo problema con la extrema derecha lepenista.En Alemania, los neo-nazis decidieron dejarse crecer el pelo, ponerse corbata y hacer políticas populistas. Y de momento ya han conseguido entrar en varios parlamentos regionales.
En España, dada la situación anómala creada a raíz de las Elecciones Generales del pasado 14 de marzo y la fractura social que está acrecentando el partido en el gobierno con su guerracivilismo del “todo a cien”, podría ser un buen momento para un partido populista de extrema derecha, que lance mensajes más duros que el centro-derecha, que calen en la sociedad desesperada por la ruptura con los valores tradicionales que está llevando a cabo el PSOE.
¿Consecuencias? Aumento de la extrema derecha en España y posible entrada en los parlamentos de estos partidos autoritarios y antiliberales.
¿Está jugando el PSOE a engordar a la extrema derecha que dicen detestar para romper el PP? ¿Se esconde detrás de esta clara operación de marketing ese objetivo? Personalmente, no me cabe duda alguna. Es lo que se intuye. De hecho ya lo dijo Felipe González: primero hay que ganar a la derecha para luego romper la derecha.
Estamos en lo de siempre: algunos carecen de valores, de ideas y de principios y su único objetivo es perpetuarse en el poder, a costa de lo que sea y por encima de quién sea.
Empero, es posible que la jugada les salga mal. En primer lugar, porque es una chapuza fácilmente denunciable la que han montado. En segundo lugar, porque podría suceder – como en Francia- que dicho partido se nutriera, a medio plazo, de votos de desencantados del otro extremo político (IU, PSOE) y que no supusiera la ruptura de la derecha liberal y democrática que representa el Partido Popular.
En todo caso, no está de más denunciar la operación que se está preparando desde las más profundas cloacas de algún partido político.
In Memoriam

In Memoriam.
El 30 de enero de 1998 por la noche caían abatidos por las pistolas de los asesinos de la ETA el matrimonio formado por Alberto Jiménez-Becerril y su esposa, Ascensión García.
ETA asesinó a este joven matrimonio, que dejó a dos niños pequeños huérfanos esperándoles en casa, por que él era representante del pueblo sevillano en su Ayuntamiento.
“Nadie va a negociar con los terroristas que brindaban con champán mientras vosotros os desangrábais en la calle y vuestros hijos esperaban en casa”. (Teresa Jiménez-Becerril, hermana del concejal del PP asesinado, junto con su esposa, por ETA)
TRIUNFO DE LA LIBERTAD FRENTE AL TERROR
¿Recuerdan hace unos meses, cuando la ONG “Progres del Mundo Unidos” (más conocida por ONU), nos decía que aquello de convocar elecciones en Irak para enero era poco menos que producto de una alucinación del “genocida” Bush? ¿Recuedan cómo se sonreían en los presentadores de los telediarios de distintas cadenas, hablando de que la violencia iba a hacer casi imposible dicha convocatoria? ¿Recuerdan a los políticos europeos afirmar que iba a ser imposible?¿Recuerdan los comentarios que aquí leíamos en El Mundo, El País, La Razón…? ¿Recuerdan los comentarios entre jocosos y maliciosos de la SER? Esas elecciones eran imposibles, fraudulentas y un verdadero “armageddon”, además de la última locura del malvado Bush, del malvado Blair y encima apoyadas por el malvadísimo Aznar.
Claro que esta tropa está acostumbrada a vaticinar verdaderos desastres que luego nunca acontecen. Son los mismos que decían que Afganistán se iba a convertir en el Vietnam de Bush. Son los mismos que hacen películas de cine taquilleras en las que el mundo se hiela en cuatro días, se deshiela en dos y entre medias se cura una septicemia con un poco de amoxicilina.
Sin embargo, una vez más, el ansia de libertad ha triunfado por encima de agoreros, progres y terroristas. Los iraquíes, aún sabiendo que podían morir en un atentado al ir a depositar su papeleta, han acudido en masa a los Colegios Electorales, diciendo NO AL TERRORISMO. NO al totalitarismo.
¿Dónde queda ahora el argumento de que “la democracia no se puede imponer”? Vaya, 70% de participación. Similar a la que hubo en España en 1977 (y el doble casi de la que Eurostat pronostica para el plebiscito zapateril del 20 de febrero).
Y con una diferencia notable: la valentía del pueblo iraquí. Cuando en España se acudió a un Referéndum para sancionar la carta otorgada, posteriormente conocida como Constitución Española de 1978, los que iban a votar iban libremente. En Irak, el que iba a votar sabía que podía morir. De hecho 36 personas fueron ayer asesinadas. Su delito: ir a votar. Desafiar a los terroristas y a los “artistas”.
El 25 de enero la Cadena SER publicaba que 9.000 “intelectuales” y “artistas” (o sea, progres) habían firmado un manifiesto contra, cómo no, Bush, hablando de elecciones fraudulentas o imparciales. Era lo que se preveía. El miedo vencería a la democracia. Más quisieran. (http://www.cadenaser.com/articulo.html?xref=20050125csrcsrint_5&type=Tes&anchor=&d_date=20050125)
Estos “intelectuales” llaman incluso a la desobediencia civil, cuando afirman que “la lucha contra el segundo régimen de Bush debe comenzar ahora”. A ellos, tan amigos de Saddam, tan amigos de Ben Laden, tan amigos de Castro… todo eso de elecciones, democracia, libertad, Imperio de la Ley, les suena a minudencia.
Miren el titular de la SER del 5 de enero: “El primer ministro de Irak insiste en celebrar las elecciones el 30 de enero”. (http://www.cadenaser.com/articulo.html?xref=20050105csrcsrint_4&type=Tes&anchor=&d_date=20050105 )
Pues bien, Irak llevaba desde hacía décadas sufriendo una de las dictaduras más atroces que se recuerdan. Desde hace unos meses el terrorismo islámico e internacional se está cebando con el pueblo iraquí.
Y parece que los iraquíes han decidido mandar, a donde se merecen, a los terroristas de Al Qaeda, a los 9.000 titiriteros y a toda nuestra progresía.
Y de paso.. ¿cómo venderá ahora algún iluminado la gran “Alianza de Civilizaciones”, el “Nuevo Orden Mundial”, cuando parece que aquellos a quienes va destinado han votado y han elegido democracia, libertad y han dado la razón al malvado Bush? ¿Cómo explicará ahora nuestro Presidente de la “rendición preventiva” el haber dejado tirados y en la estacada a los iraquíes y encima haber pedido que todos dejasen abandonados a su suerte a estos valientes?
Nuestros progres, una vez más, han hecho el ridículo. Pero como son progres, no lo reconocerán. Ya se sabe que la secta jamás se equivoca. Y si lo hace, mira para otro lado y se justifica. Seguro que ya se están inventando el siguiente “armageddon” antiamericano y antiliberal. No saben hacer otra cosa. Vergüenza debería darles.
domingo, enero 30, 2005
En defensa de Zapatero
El Catedrático de Ciencias Políticas y Miembro de número de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales, D. Negro, autor del interesante libro recién publicado "Lo que debe Europa al Cristianismo" (Unión Editorial) ha publicado un artículo en Cuadernos de Encuentro, que reproduzco a continuación.
Defensa del Sr. Rodríguez Zapatero
El Sr. Rodríguez Zapatero y su equitativo gobierno, un modelo a imitar destinado a formalizarse constitucionalmente por doquiera, se ha convertido empero para muchos en un signo de contradicción y motivo de preocupación. ¿Qué está pasando en España?, se preguntan inquietos. ¿Se trata sólo de un episodio, de una segunda parte de la llamada transición a la Monarquía, del final del régimen establecido por decisión de Franco después de su muerte?
Para algunos, no es, efectivamente, más que un episodio susceptible de ser comentado o novelado por un Valle Inclán, un Baroja, un Pérez Galdós. Pero, el notable descenso cultural, no compensado por el número en aumento de los escritores y los premios literarios, no facilita la aparición de un literato como aquellos.
¿Quedará todo en una anécdota pasajera si el Sr. Rodríguez Zapatero no consigue agotar su mandato? No es pensable, aunque digan espíritus débiles no mal intencionados, que ni España ni su entorno podrán soportar una destructividad infantil semejante a la manifestada en apenas seis meses. Pero la historia está llena de sorpresas y por eso decía Ortega que era divertida. Por lo pronto, en lo que concierne al infantilismo, hay que tener en cuenta para entenderlo, que el Sr. Rodríguez Zapatero (en adelante, con el mayor respeto Sr. RZ) pertenece al partido cuyo lema de gobierno en arrière pensée, su principio diría un lebniziano, reveló y enunció con la sinceridad que le honra y la donosura que le adorna don Alfonso Guerra, un hombre con gracia, facilidad de palabra y, sobre todo, cultísimo: “Hacer que a España no la reconozca ni la madre que la parió”.
Una frase digna de haberla escrito Cervantes durante sus vacaciones en Argelia, de cuya gran obra se va a celebrar el centenario, impulsado precisamente por el propio Sr. RZ, que debe sabérsela de memoria.
La frase es una feliz síntesis profunda y entrañable para explicar en qué consiste la “modernización”, tan necesaria en un país cuya historia es de las más vergonzosas de la humanidad. Y no se puede negar que el partido socialista, el elemento principal de la transición –por la necesidad de que gobernase para asegurar a la Monarquía haciéndola socialdemócrata-, ha conseguido bastante al respecto, ciertamente con la colaboración de sus rivales políticos. Pero aún queda mucho por hacer, lo que explica lo de la destructividad. Cuando una casa está en ruinas, hay que derribar los escombros para poder construir otra nueva.
Así pues, el papel del Sr. RZ y sus correligionarios, ayudados por la Providencia disfrazada de Al Qaeda o quien fuese, consistiría en profundizar y dar remate al interesante programa revelado por el Sr. Guerra, a fin de consolidar definitivamente la transición y la Monarquía.
Hay quiénes juzgan su política como la de un resentido que odia a España. Es un malentendido.
Consolidar la transición desnacionalizando a España y laicizándola es una exigencia de los tiempos que, hasta hora, la prudencia política había aconsejado posponer. En España, el sentimiento de la nación ha ido siempre unido a la religión, al primitivismo, y, por consiguiente, hay que decir las cosas claras, a la opresión, lo que explica el escepticismo del Sr. RZ sobre el significado de esa palabra. Una prueba es que en regiones antes notables por su catolicismo como Cataluña y el País Vasco, el nacionalismo laico, apoyado con entusiasmo por la parte más combativa, ilustrada y auténticamente cristiana del clero, ha desalojado a la religión tradicional. Ahora son modelos de libertades y progreso.
Azaña se equivocó al anunciar antes de tiempo que España había dejado de ser católica, como lo probaron los acontecimientos posteriores. Maduras ya las cosas gracias a la transición -sólo se le podría reprochar al Sr. RZ que no reconozca cuánto ha colaborado la Iglesia en la tarea-, el extender esa posibilidad modernizadora al resto de España, parece uno de sus propósitos, lo que explica y justifica su muy criticada complacencia con los nacionalistas. El mismo decrecimiento de la natalidad en estos años de transición, en el que van en cabeza esas regiones, constituye otra prueba de su acierto: si no nacen españoles se acabará la vieja España; y será más fácil educar a los pocos que nazcan en los nuevos valores para construir un hombre nuevo, un español nuevo, una España nueva, libre de prejuicios ancestrales y, a partir de ahí –es asombrosa la amplitud de miras del Sr. RZ- una nueva civilización mundial guiada por España, que rectificaría así sus pasados errores en relación con Europa y la humanidad entera. Algunos de ellos los señalan con frecuencia el propio Sr. RZ o sus ministros émulos del progresista Augusto Comte, al que sin duda, conocen muy bien, quien llegó a seleccionar los libros que debían ser conservados en la fase definitiva de la humanidad.
Incluso se explica por esa pasión, la única que le mueve, de renovar radicalmente a España, su simpatía por la religión islámica, que, secundado con entusiasmo por sus ministros y ministras, se propone difundir a través de la educación: sabe muy bien que el islam, palabra que significa sumisión, es una religión unos seiscientos años posterior al cristianismo, bastantes más si se le compara con el judaísmo. Por consiguiente es una religión mucho más moderna; son seis siglos menos. Y, como también es notorio, el islam tomó de aquellas sólo lo verdaderamente moderno, ilustrado, progresista. Únicamente se echa de menos a este respecto que, en su afán de renovar la caduca concepción judeocristiana de la familia, quizá por cortesía hacia sus ministras, aunque en este caso, para contentarlas, al menos psicológicamente, bien podría autorizar la poliandria.
En lo que concierne a la Monarquía, esta institución ha sido, como reconocen todos salvo los escépticos que nunca faltan, la clave de la transición al transmitir seguridad, precisamente a los escépticos, cuyas inquietudes se calmaron al darse cuenta de que era la impulsora, el motor de los cambios. Se ha presentado de hecho como Restauración. Y es verdad; es la tercera en dos siglos, no la segunda como se dice equivocadamente, y la tercera tiene que ser la definitiva. Frente a las sospechas de franquismo por haber sido Franco quien la impuso e ideó la transición, era necesario. El franquismo, según los numerosos historiadores veraces, generosamente financiados en muchos casos con fondos públicos para garantizar su independencia, dedicados a la desagradable tarea de desmontar los tópicos de la propaganda de aquel infausto período, había arruinado al país desindustrializándolo, aniquiló a las clases medias, garantía social de la estabilidad de una nación, se inventó un falso nacionalismo y lo rebajó moralmente. Y para el franquismo, como garantía de continuidad, la Monarquía tenía que ser una Instauración que heredase sus principios. Sin la Monarquía, seguramente hubieran resultado inviables la transición y la democracia y continuaría el franquismo por la natural resistencia inercial del pueblo, al menos en comparación a como se ha hecho.
El pueblo nunca sabe racionalmente qué le conviene, pero sí, por instinto, a quien debe obedecer y seguir; por eso el pueblo era y es todavía muy monárquico. La denostada UCD, nutrida de exfranquistas, fue un instrumento sutil y genial. Ahora, según las encuestas, la Monarquía es la institución más valorada. El que deba su existencia a la voluntad de Franco, un hombre, y no a la divinidad como las otras Monarquías europeas, que siguen siéndolo por la gracia de Dios, constituye una prueba metafísica contrario sensu de su modernidad en contraste con aquellas. El uso que está haciendo de esta institución el gobierno del Sr. RZ, demuestra su cordial aquiescencia a su obra, lo que hace de ella, en tanto conocedora de los arcana imperii, una sólida garantía de los benéficos propósitos de la perestroika que se propone llevar a cabo el Sr. RZ, el primer jefe de gobierno europeo dispuesto a imitar el éxito del Sr. Gorbatschov.
Eso debiera tranquilizar a los escépticos que han vuelto a levantar cabeza. Por ejemplo, si España se dividiera en nacionalidades más o menos independientes, como una especie de Estados o semi Estados, no sólo se habría profundizado (una de la palabras más técnicas y expresivas del vocabulario político actual) definitivamente el proceso autonómico, un gran acierto lo de las autonomías tal como se han plasmado, sino que esta Monarquía podría desempeñar un papel de gran contenido del que adolecen las demás, al asegurar la unidad de los ciudadanos españoles desempeñando la función ultramoderna de relaciones públicas o coordinadora permanente entre los estadículos. La ciudadanía común reemplazaría a la nacionalidad.
El gobierno del Sr. RZ sólo puede resultar sorprendente a los espíritus pacatos. Su secreto parece consistir en que, educado por razón de edad en la época de la transición, tanto su talante como sus ideas pertenecen ya a la misma. Y, a juzgar por sus actos, durante los largos años en sede parlamentaria sin intervenir en los debates, da la impresión que aprovechó el tiempo que hubo de permanecer en su asiento sin más interrupciones que las de pulsar un botón en las votaciones, para completar una sólida formación política –lo que él llama en plan intelectual la ciudadanía- entregándose a copiosas lecturas.
Por ejemplo, parece haber meditado el pensamiento del gran Maquiavelo, que aconsejaba a los príncipes nuevos fare da sé grande spettazione para ganar prestigio. Por su sentido del Estado, también parece haber meditado no menos hondamente el pensamiento del Hobbes, el gran teórico de la estatalidad. De él ha debido aprender el principio que trasciende modestamente a su talante y aplica continuamente: auctoritas non veritas facit legem.
En público, ha citado familiarmente, como a un viejo conocido, a Tocqueville, el pensador que ha penetrado más profundamente el espíritu de la democracia. En fin, apenas se echa de menos alguna cita del gran Lenin, autor de frases y dichos que inspiran sin duda al político español, que, por una frustrante jugada del destino, llevada, no obstante, con dignidad, probablemente, preferiría ser francés en vez de leonés.
Para salir al paso de algunas críticas mal intencionadas, debiera citar y recomendar a sus numerosos admiradores en el momento adecuado las obras, no demasiado largas, del gran Vladimir Illich Ulianov, Un paso adelante, dos pasos atrás, El “izquierdismo” la enfermedad infantil del socialismo (en realidad es del comunismo pero para el caso da igual; a estas alturas ni el Sr. Llamazares se dará cuenta) y ¿Qué hacer?
El Sr. RZ ha debido adquirir asimismo en sede parlamentaria su insólita capacidad para ensimismarse abstrayéndose de la realidad, representada en ese lugar bajo la forma de discursos farragosos.
Todo ello y, por supuesto sus principios, permite entender muy bien que, aunque el oficio del político consiste esencialmente en encauzar los conflictos, el Sr. RZ, situándose en el plano superior del hombre de Estado, los crea. El Sr. Chávez, un gran historiador frustrado por su pasión política inspirada en el amor bolivariano a su pueblo, le saludó recientemente con gran atino como un revolucionario. El Sr. RZ hace lo que tiene que hacer para corregir el abandono o las desviaciones, por otra parte normales según es la política corriente, de aquella idea clave de la transición consistente en renovar España desde la raíz.
Esta es la sustancia de su peculiar talante, palabra que pusiera en circulación hace tiempo J. L. L. Aranguren y cuya revalorización por el Sr. RZ evidencia que su cultura filológica y filosófica no desmerece de la política.
El mero político ha de ser paciente y si acaso astuto: el hombre de Estado ha de poseer además en grado superlativo la virtud de la fortaleza. Y el Sr. RZ, que ha sido muy paciente durante largos años en los que ha estado sumido en el silencio dedicado al estudio y la meditacion como si presintiese su alto destino, está mostrando un gran valor. Se ve muy bien en lo que concierne a la política exterior, en la que, no obstante, hay que reconocer, para ser justos, que cuenta con la ayuda excepcional de su ministro de Asuntos Exteriores, el Sr. Moratinos, un político audaz de no menor categoría y por eso mismo también bastante incomprendido: el Sr. RZ no ha dudado desde el primer momento en enfrentarse casi al mundo entero para pacificarlo.
Y su idea de una alianza entre civilizaciones es sencillamente genial; debería estudiarse obligatoriamente en la proyectada asignatura sobre la ciudadanía. Prueba un asombroso conocimiento de la realidad y una enorme capacidad para intuir lo necesario, a la vez que una habilidad y un coraje no menos estupefacientes.
Si la decadente España del siglo XVII, en vez de tantos arbitristas hubiese tenido un sólo político tan avisado y sagaz como el Sr. RZ con unos colaboradores –y colaboradoras, aunque fuese por cuota, si bien el machismo de la época no lo concebiría- a su altura, igual que ahora, seguiría siendo un Imperio y su tarea pacificadora hubiera consistido en disolverlo dando un ejemplo –los ejemplos arrastran, sobre todo en política- para bien de los países del Imperio y de la humanidad entera. No siendo este el caso por absurdas razones cronológicas, se entrega, entre la incomprensión general, incluyendo la de países –no todos, por ejemplo Marruecos-, que debieran sentirse agradecidos y contentos, a la ingrata tarea de disolver España, un país con algunos valores pero muy anticuado, para rehacerla en la forma de un nuevo Imperio para el que seguramente cuenta el Sr. RZ que el rey aceptaría ser Emperador de las naciones o nacionalidades, cuestión de palabras, de las prehistóricas regiones españolas. A juzgar por sus actos y su retórica –la retórica es la lógica del la política- tales pueden ser los designios del Sr. RZ, nada fáciles de comprender por la gente vulgar.
Su política no es, pues, una cuestión de resentimiento ni de odio a España y a su historia, como piensan espíritus mezquinos. Decía Ortega que un gran político, un auténtico hombre de Estado, precisamente por sentirse moralmente obligado a hacer lo que tiene que hacer, no se detiene a explicar lo que está haciendo sino que lo hace. En esto radica en la práctica el talante de un político de raza, expresión que, por supuesto, no se emplea aquí en sentido racista. Movido weberiamente al mismo tiempo por la ética de la responsabilidad histórica y la de la convicción, el Sr. RZ está empeñado en la difícil tarea de situar a España al nivel de los tiempos y adelantarse a los demás países.
¿Conlleva la política del Sr. RZ el riesgo de ser, más que una nueva etapa de la transición después del intervalo-tregua del aznarismo franquista, la del final del régimen, el agotamiento de su ciclo, que ya habría dado de sí todas sus posibilidades, como empieza a decir gente dada a la especulación? En política, por muy pacifico que se sea siempre hay riesgos, imprevistos, incertidumbres, sorpresas. Pero el Sr. RZ está prevenido: sabe muy bien, que según su sumo maestro Maquiavelo, en política, el cincuenta por ciento del éxito depende del azar, de la diosa fortuna. Y él ya tiene suficientemente acreditado el valor, la virtud propia del príncipe, en este caso la suya, y el valor puede seducir o dominar a la fortuna, que es mujer, violentándola (a decir verdad, Maquiavelo era algo machista, pero en este caso sólo quería hacer una metáfora, por lo que la cita es pertinente), a lo que obedece, sin duda, gran parte de lo que hace.
Su valor no es temeridad, imprudencia. La prudencia es la virtud más necesaria en un gobernante desde el punto de vista del bien del pueblo. Y en su caso, por ejemplo cuando se le reprocha la súbita retirada de Iraq o la invitación al mundo entero en Túnez a dejar sólos allí a los norteamericanos, o su supuesto desprecio a la bandera norteamericana que, dada su exquisita cortesía coherente con su talante, no pudo ser más que un lapsus, una distracción de sabio, y otras actitudes semejantes, se olvida que bastante antes de tener que aceptar la pesada carga de dirigir la nave del Estado, avisó de que el antinorteamericanismo y el pacifismo son sus dos grandes principios políticos. Y coherentemente, una vez líder de una nación, por otra parte tan poderosa como España –basta pensar en su ejército-, cumplió lo que había advertido. Esto no es imprudencia sino hacer honor a la palabra dada. Por lo demás, el Sr. RZ ha dado abundantes muestras de su prudencia.
Por ejemplo, en sus relaciones con la Iglesia no se sabe si admirar más su paciencia o su buena fe. Él es un laico laicista convencido, y honrándose así mismo, en otra prueba de valor no reñida con la prudencia como corresponde a un verdadero Staatsmann a lo Bismarck, aunque la nación sea mayoritariamente católica siente el deber de imponerle su mejor criterio como diría el gran Burke. Dada su erudición, seguro que aprendió en Rousseau la paradoja de la libertad: quien discrepa de la voluntad general, de la que él, el Sr. RZ, es naturalmente el portavoz, no sabe lo que hace, constituyendo un deber moral y una obligación política y jurídica obligarle a ser libre. Después de todo, la política es, en su dimensión moral, pedagogía, como habrá aprendido en sus meditadas lecturas de Platón durante las aburridas sesiones parlamentarias, por no mencionar a autores más modernos que conocerá tan bien como a aquel.
Es el caso de la Iglesia, anquilosada, “casposa” como dijo agudamente uno de sus sabios consejeros y hombre de su confianza, y de los católicos que todavía le hacen caso, empeñados una y otros en rechazar la neutralidad laicista en la que, ofuscados, creen ver una religión nihilista sin darse cuenta que no es más que normalización de la modernidad. Estando en la oposición, ya diagnosticó ingeniosamente el Sr. RZ, que lo que necesita España es “más gimnasia y menos religión”. Una vez en el poder, ha enviado prudentemente a la Iglesia y a los católicos muchos recados, y, seguramente, aún les enviará más para que recapaciten. Si no le hicieran caso y no aceptasen el aborto, la eutanasia, el divorcio sin más o el matrimonio entre homosexuales, esas grandes conquistas sociales del siglo, pondrían al Sr. RZ, en el trance de tener que imponerlas con todo respeto pero con la energía que debe tener un gobernante. En caso de conflicto, no será él, ciertamente, el responsable. Lo está siendo esa institución retrógrada y reaccionaria que, con el pretexto de que le corresponde custodiar la verdad y defender la civilización tiene esclavizados a sus fieles, impidiéndoles aceptar la verdad histórica fielmente representada por el Sr. RZ.
Tras estas consideraciones inevitablemente breves, sólo cabe desearle éxito al Sr. RZ y animarle a que lleve a cabo sin timidez, aunque ciertamente no es lo suyo, sus grandes ideas y proyectos políticos. Se lo merecen España y los españoles, el mundo entero, que se lo agradecerán. El Señor le recompensará por sus desvelos.
Cuadernos de Encuentro. Nº 79 (invierno 2004).
sábado, enero 29, 2005
Simancas, ese hombre honrado. Dechado de coherencia.

Vaya, vaya... ¿recuerdan ese escandalazo de "trama urbanística" de la Comunidad de Madrid, que denunciaba el ínclito personaje? ¿Recuerdan aquello del sonido de cheques? Cuando dos diputados socialistas, Eduardo Tamayo (conseguidor de Balbás, a su vez conseguidor de Zetapé) y María Teresa Sáez ,dejaron compuesto y sin sillón a Rafael Simancas, éste, de la mano de su portavoz, Ruth Porta (la que tiene, además de más de una decena de propiedades, una pinacoteca, esposa de Mamblona, el de AGECOVI), se dedicó a denunciar que detrás de esta "espantá" había toda una trama de intereses urbanísticos del PP.
Llegaron a decir que como el marido de una señora del PP conocía a Tamayo, aquello era la prueba irrefutable de la corrupción pepera. Y lo citaron a la comisión. Con un par.
Simancas declaró que él tenía un pequeño piso en Fuenlabrada y su hijo un Play Station rota. ¿Recuerdan?
Poco después se descubría que Simancas tenía un chalet en Boadilla del Monte. El PP cuenta que este chalet es el único que queda vacío de la promoción, que ya se ha revalorizado en más de 300.000 euros (revalorización + plusvalía) y que Simancas está esperando a que suba más para venderlo. O sea, especulando.
Por cierto, este hombre tan preocupado por la carestía de vivienda para jóvenes, tiene su vivienda deshabitada. Nada de alquilar. Vacía.
Una considera que especular es completamente legítimo y no ve el mal en ello. Pero el señor Simancas, uno de cuyos lemas electorales era "Basta ya de especular con la vivienda. Para lograr que la vivienda sea un derecho y no un lujo. Vota PSOE", es, como poco un hipócrita.
Además, la revista EPOCA publicó el mes de Julio pasado que Simancas ha defraudado a Hacienda: Rafael Simancas ha mentido en su declaración de la Renta de 2002, según hace público la revista “Época” en el número que sale a la venta este viernes. Según esta investigación, Simancas ha declarado ser el propietario del 25% de su residencia en Arroyomolinos. Su esposa también declara ser propietaria de un 25%, cuando en realidad ambos, con separación de bienes, son propietarios cada uno del 50%. ( http://www.libertaddigital.es/noticias/noticia_1275764835.html )
¿Y ahora? ¿Saldrá Ruth Porta denunciando a este especulador? ¿Dirá que se oye el sonido de cheques al portador?
Iniciativa: Queja contra el totalitario programa de Tele 5, Caiga quien caiga
Texto de la queja:
Una auténtica vergüenza Visto lo visto podemos decir que el linchamiento público contra el Partido Popular, y en general, contra todo lo que no huela a izquierda, sigue su curso; es más, se ve acrecentado de forma abrumadora. Me refiero a Caiga Quien Caiga, que hoy ha vuelto del oscuro ostracismo para ensartarnos en la parrilla televisiva una nueva hornada de sectarismo fascista, de inanidad televisiva. Algunos, ingenuamente, abrigábamos la tenue esperanza de que los esbirros de la izquierda anti-PP más rancia supieran, al menos, comportarse debidamente, sin faltar al respeto a una gran parte de los españoles que hoy en día seguimos confiando en la libertad. Sabemos bien que no se pueden pedir peras al olmo, pero hoy hemos asistido con indignación a un espectáculo grotesco y puramente goebbleiano. Un mico haciendo de periodista acudía, primero a una reunión del PP, y después a la presentación del libro de Alfredo Urdaci. En la reunión no paró de atosigar a los diferentes cargos del Partido Popular con el cansino y sempiterno tema de las AMD (armas de destrucción masiva); que a ver si van a pedir perdón....., que a ver dónde está Aznar... etc. No cejó en su empeño por faltar al respeto a los dirigentes populares, pero éstos guardaron la compostura en todo momento, estoicamente, manteniendo la calma. En la presentación del libro de Urdaci salió a relucir el talante periodístico del cabecilla del programa y adlátere del Gran Wyoming, Manel Fuentes, al atacar en el preludio del reportaje al ex director de los informativos de TVE, sin ambages, riéndose y llamándolo manipulador, con alborozo constante. El mismo patán sin gracia de antes, micrófono en mano, ofrecía a Doña Ana Botella un pin de CC.OO, que por supuesto, ésta rechazaba. Creyéndose gracioso se acercaba a Urdaci para que le firmase el libro con una pegatina de CC.OO de nuevo en la prímera página. ¿Dónde está la gracia?. Yo no lo sé, pero el espectáculo era lamentable. Siguió intentando ridiculizarle hasta que Urdaci decidió irse, cansado de sus naderías. Por último, faltaba la persecución a José María Aznar, que en Buenos Aires presentaba su libro. Un descerebrado e inútil reportero se adentraba en el recinto de la presentación y montaba una pueril bulla pidiendo repetidamente, más de 30 veces, que le firmase el libro. Aznar no le hizo ni caso, y se mantenía imperturbable mientras proseguía la firma de libros. Todas las entrevistas estaban aderezadas con dibujitos faltones que se superponían en un hilarante a la vez que grosero montaje informático. Concluía así el primer programa de CQC, demostrando una vez más la clara tendenciosidad de una izquierda que hereda los métodos legados por sus antepasados, metodología basada en la manipulación y el sectarismo más descarado que acaba con la gracia sana para convertirla en sarcasmo barato y patético. Una auténtica impudicia. Telecirco se consolida en la cumbre del cutre-humor progre con el nuevo tándem Sardá-Fuentes. La derecha se enfrenta al periodismo más sucio y rastrero con las únicas armas que le quedan, el PP en el plano político, y los pocos medios periodísticos que creen en la verdad y en la libertad, que a día de hoy son Libertad Digital, cadena COPE y pocos más. Las páginas de librepensamiento, los blogs liberales, florecen en España día tras día. Ellos también colaboran en la ardua misión de frenar el totalitarismo que rezuma la izquierda de este país. Polanco y sus secuaces no cesarán en la tarea de imponer el pensamiento único. Hemos de oponer resistencia, más tarde no habrá tiempo para sollozos. El tiempo apremia.
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