"Creo que en cualquier época yo habría amado la libertad, pero en los tiempos que corren me inclino a adorarla" (Alexis de Tocqueville)

martes, febrero 08, 2005

¿Es Zapatero un demócrata?

De un tiempo a esta parte, más o menos desde el 15 de marzo, estamos continuamente oyendo a los prebostes del Partido Socialista y a sus voceros mediáticos tildar de extrema-derecha a los populares. Así, a Angel Acebes o Esperanza Aguirre se los tacha de exponentes de la extrema-derecha más radical, por parte del "catedrático" José Blanco. A estos dirigentes se les compara con los Gallardones, Piqués etc... Aznar es la extrema derecha y Rajoy la derecha sin más. Intentan vender una división inexistente en el PP. Para no tener que hablar de la "olla a presión" en que se ha convertido el PSOE.

Cuando la manifestación de la AVT se lanzaron todos los voceros mediáticos y políticos afectos al Régimen socialista, a tildar de fascistas a todos los asistentes a dicha manifestación, víctimas del terrorismo incluidas. Durante días se habló en los medios de PRISA de ultraderecha, fascistas... El Alcalde Belloch-Khan rizó el rizo, y reconoció que llevaba "una bestia dormida dentro". Le creo, señor Alcalde. Llegó a decir que él cuando tenía que acudir a funerales por víctimas de ETA como Ministro del Interior, se tenía que contener por motivos institucionales para no decir lo que pensaba (¿de las víctimas?).

Durante la comparecencia de Ibarreche en el Congreso, nos deleitó la TVE+ con imágenes de personas con banderas preconstitucionales, en claro intento de asociar al PP con la extrema derecha. Y si no cuela, las amplifican para que parezca que la ultraderecha está creciendo en España.

López Garrido, comunista reciclado en zapaterista, tilda al Secretario General del PP de "racista y xenófobo" por aludir al "efecto llamada" que está provocando la regularización de inmigrantes aprobada por el gobierno del talante. Por cierto, es que ni al que asó la manteca se le ocurriría regularizar a casi 1 millón de inmigrantes ilegales, más sus familias, en pleno comienzo de una crisis económica. A menos, claro, que se pretenda aplicar la doctrina gramsciana, que pasa por hundir la economía del país, para luego aplicar recetas marxistas y así someter al pueblo.
Y de paso intentar buscar una bolsa de votos hoy inexistente. Y todo ello, a costa de los erarios de las CC.AA. y los Ayuntamientos. Los ministros de Interior de Alemania y Francia ya han expresado su preocupación por esta regularización, que afecta a toda la UE por la libre circulación de personas.

Por cierto, que los nacional-socialistas de ERC ya han pedido el traspaso de las competencias en materia de inmigración, como el PNV, para evitar que se "contamine la raza catalana/vasca".

Se trata, con todo esto, de escorar al PP hacia la derecha, para poder el PSOE ocupar el espacio del centro político (que no cuela, porque luego sus políticas son las que son y nada tienen que ver con el día a día de los ciudadanos).

Por otro, se intenta, a través de diversas vías, romper la derecha democrática española y provocar el aumento de la extrema-derecha real en España, a imagen y semejanza de la maniobra orquestada y reconocida por Mitterand en Francia con Le Pen.

Subyace también la "bestia dormida" de que nos hablaba Belloch. Y es que el Gobierno de ZP es, sin duda alguna, el gobierno más radical y menos democrático de toda la historia democrática de España.

Pero ¿es el PP el que se está escorando hacia posiciones extremistas o es el PSOE el que está aplicando políticas extremistas? El PP sigue defendiendo lo mismo que defendía en el Gobierno. Las mismas políticas que nos han permitido disfrutar de una economía cómo jamás se ha visto en la España democrática; la misma política antiterrorista. La postura del PP no ha cambiado. El PP sigue siendo un partido liberal-conservador, partidario de limitar la intervención del Estado en la economía y en la vida de los ciudadanos.

Es el Gobierno de Zapatero el que está actuando como extrema-derecha/izquierda: persecución a la Iglesia, persecución a la Oposición, a los Jueces, a los Funcionarios, espionaje a la oposición, detenciones ilegales....

Es el Gobierno de ZP-socialista, el que gobierna con nacionalistas. Se podría decir que es un gobierno nacionalista-socialista, sin miedo a equivocarse. Por cierto, socios que ha elegido porque así lo ha querido, el propio Rodríguez Zapatero.

Es el Gobierno de Zapatero el que quiere romper España, con sus pactos con el PNV y el Estatuto de Cataluña. Es el Gobierno de Zapatero el que está dispuesto a negociar con ETA (otros extremistas). Es el Gobierno de Zapatero el que intenta imponer el monopolio en el mundo de la comunicación. Es el Gobierno de ZP el que pretende sustituir la educación judeocristiana por la neo-religión progresista, con tintes de religión prehistórica. Es el gobierno del talante el que trata a los ciudadanos como si fueran tarados mentales (Los del Río, Referéndum Plus, Moratinos cada 15 minutos...). Es un gobierno anti-sistema. O sea, enemigo de las democracias liberales/occidentales. Anticapitalista, que dirían ellos. Como Lenin o Hitler.

Cabe aquí recordar que tanto Hitler como Lenin eran enemigos declarados de la Iglesia Católica y fervorosos partidarios de la enseñanza estatalizada, de la nacionalización de las empresas y de la intervención de los medios de producción, así como grandes propagandistas (véase Goebbels o el manual del Agit-Prop comunista; véase Rubalcaba). Para Lenin el terrorismo estaba justificado por la lucha de clases (hoy sustituída por este gobierno, porque ya no hay lucha de clases, por la lucha de sexos). Totalitarios, antiliberales, intervencionistas, anticatólicos, judeófobos, anticapitalistas...

Es el Gobierno de Zapatero el que se ha cerrado a cualquier entendimiento con los Estados Unidos y sus aliados, para echarse en los brazos de Chávez y Fidel Castro. Y Angola.

Es el Gobierno de Zapatero el que presume de talante pero impone todo a golpe de decretazo y sin diálogo alguno con la oposición: PHN, Ley de Calidad de la Enseñanza, CGPJ, política de inmigración, apertura del melón constitucional, política exterior esquizofrénica y populista...

Es el Gobierno y el partido político de Zapatero el que no condena los asaltos a las sedes de partidos rivales ni la agresión a sus candidatos o militantes. Deshumanización del PP. Son los Protocolos de los sabios de Ferraz. Los del PP se meriendan niños por las tardes. Aznar es el diablo en persona. Contra los del PP, por el mero hecho de serlo, todo vale. Incluso detenerlos ilegalmente por aparecer en una foto junto a un ministro del Régimen nacionalista-socialista. Incluso poner al Servicio Exterior de España a realizar funciones de espionaje.

¿Qué fue el agit-prop de los días 12, 13 y 14 de marzo sino extremismo político llevado a sus últimas consecuencias? ¿Dónde está el sentido democrático del que presume Zapatero en estas actuaciones?

Todo aquél que no se somete a la voluntad del Zen-ZP es inmediatamente tildado de carca, reaccionario o fascista. Todo aquél que no se somete, debe ser apartado y acallado. Todo aquél que no se somete debe ser perseguido.

¿Es esto democrático? A ZP se le podría decir aquello de "dime de qué presumes, y te diré de qué careces". Y es que Rodríguez Zapatero es un totalitario. Y como todo totalitario populista, sonríe, sonríe y sonríe, mientras persigue a quienes no se pliegan a su voluntad. Como Chávez. Como Castro.

En la izquierda, siempre que ha habido una lucha interna, se han impuesto los más extremistas. Y eso es lo que sucedió en el Congreso del PSOE que eligió a este Señor.

lunes, febrero 07, 2005

¿Elecciones Generales?

Esta mañana, nos ha sorprendido el diario on-line "Minuto Digital" con la noticia de que la cúpula del Partido Socialista habría decidido ya convocar elecciones generales antes de finalizar el año 2005. Elecciones anticipadas que desde el PP se vienen vaticinando, también, desde hace tiempo, para el año 2006.

Y ello en base al desgaste que está sufriendo el gobierno con más talante del mundo: espionaje, submarinos nucleares, detenciones ilegales, criminalización de las Víctimas del Terrorismo, pérdida de peso total en política exterior, aumento de parados en el INEM, repunte de IR en Cataluña, fracaso en la estrategia electoral para el País Vasco, ataques continuados a los cátólicos, cabreo sordo en las Comunidades gobernadas por el PP por el acoso que sufren (Valencia, Murcia, Galicia, Madrid...), políticas de inmigración nefastas para los españoles, un mal resultado en el plebiscito zapateril del 20 de febrero, corrupción que empieza a aparecer por las cloacas de Moncloa...

¿Qué puede haber de cierto en ello?

Hace ya tiempo que en algún medio se apuntaba a tal posibilidad de cara al año 2006, basándose en que el Ministro Solbes habría recibido la indicación de adelantar la Reforma Fiscal, planteada en principio para el año 2007.
Por otro lado, desde el PP se ha indicado que el derrumbe de la economía española, por la incompetencia supina del Gobierno Zapatero, tendrá lugar hacia finales de este año. Hoy, el diario "La Razón" publica la noticia de la Reforma Fiscal.

Otro de los motivos sería el desastre del Debate del Plan Ibarreche: con el PSOE convertido en una olla a presión, entre aquellos que están en completo desacuerdo con la política de tibieza y sonrisita fácil elegida por el Presidente del Gobierno, y sus acólitos. Bastaba para ello ver a diputados socialista como Guerra, o al Presidente del Senado, Rojo, asintiendo durante el discurso de Mariano Rajoy. Zapatero se las prometía muy felices. Primero quiso que el debate fuera después del plebiscito, y le salió mal, tuvo que adelantarlo. Luego, el Presidente quedó "en pelotas" con sus incoherencias expuestas delante de la opinión pública, frente a un discurso de Estado del líder del Partido Popular. Y queda lo peor: los rumores apuntan a que Zapatero está planeando presentar su "Tercera Vía" después del Referéndum plus.

Las encuestas dicen que la gran mayoría de españoles están de acuerdo con lo planteado por Mariano Rajoy. Ese día, Rajoy se consolidó como líder de la derecha en España. La estrategia de destrucción del PP está fracasando. Según las encuestas el PP mantiene su intención de voto. No hay derrumbe. Incluso en el País Vasco, según la encuesta de Celeste-Tel publicada ayer por el diario "El Mundo". (El por qué de que no se produzca este derrumbe sería un tema a tratar en otro artículo).

Un tercer motivo sería una encuesta reservada de que dispone el Gobierno, que daría un resultado muy negativo en la consulta plebiscitaria del 20 de febrero. En este sentido, Angel Acebes ya ha dicho que quien avisa no es traidor, y que creen que quizás pueda haber problemas para la ratificación del tratado. Problemas derivados de la política interna de acoso del Gobierno a determinados sectores de la sociedad: Jueces, PP, Iglesia, Funcionarios, Medios de comunicación no afines... Zapatero se está mojando y mucho en esta campaña plebiscitaria, aun cuando en realidad, no llega a casi nadie. Hoy en día se hace más necesario que nunca votar NO.

Un cuarto motivo sería la debilidad del Gobierno. Y es que ZP gobierna con los que votan SI al Plan Ibarreche (IU ni se sabe lo que vota: 1 si, 1 no, 1 abstención; sí allá, no aquí...) y piden el NO para el Tratado europeo. En 2007 hay elecciones municipales y autonómicas. Si en 2004 ya fue muy difícil sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado ¿se imaginan este año, 2006 y 2007? Imposible. ZP se encuentra preso de sus pactos (decididos por él solito), que van desgastándolo en el resto de España.

Debilidad aumentada al ser éste un Gobierno enfrentado a los Estados Unidos (aún no hay ni embajador en Madrid), mientras se alianza con "demócratas" de la talla de Fidel o Chávez. En Alemania, según las encuestas, parece clara la victoria de la CDU/CSU. En Francia, Sarkozy, candidato de la derecha, pone como ejemplo de Gobierno el de Jose María Aznar. Poco a poco, Zetapé se va quedando más sólo que la una.

Las encuestas que van apareciendo, pese a estar cocinadas y hasta quemadas en el horno, reflejan una desmovilización de los absentistas habituales, que sólo acudieron a las urnas el 14 de marzo, movidos por la manipulación demagógica y asquerosa de 192 asesinatos. Y ello junto a una desmovilización del sector más moderado socialista.

La imagen de Zapatero va cayendo. Hasta el último Euskobarómetro refleja una caída de la imagen del Presidente-Zen. Parece que la política de comunicación "para tontos" está insultando demasiadas inteligencias.

Y por muchos medios de comunicación que se pliegan a los deseos zapateriles, la gente acude a otros medios (Radio, prensa, Internet) donde puede informarse de lo que está sucediendo. De ahí la subida de COPE, reconocida por la propia empresa prisaica, EGM (si el EGM reconoce la subida que reconoce, imagínense cuál será la realidad).
De ahí que Libertad Digital supere los 600.000 lectores únicos. De ahí el liderazgo del telediario de Matías Prats en Antena-3, y el derrumbe en audiencia de TVE+.

Y cuanto más tiempo pase, mayor será la caída de imagen del Gobierno.
Quizás por ello creen necesario convocar elecciones anticipadas para este mismo año. Quizás...

domingo, febrero 06, 2005

Artículo de D. Mariano Rajoy, Presidente del PP

Una cierta idea de España
Por Mariano Rajoy
Publicado en ABC 06/02/05

Los españoles estamos recuperando, mal que nos pese, una sensación que dormitaba en algún repliegue de la memoria común. Hoy, como en 1977, volvemos a sentirnos inseguros, sin saber bien a qué atenernos respecto de lo que está pasando e incapaces de vaticinar qué podrá ocurrir mañana.

Porque, de repente, todo parece posible, inquietantemente posible. Hasta hace cuatro días, estábamos muy orgullosos de una Transición que tantos han considerado modélica; mostrábamos al mundo el flamante texto constitucional que nos convirtió en ciudadanos libres; en fin, lucíamos con orgullo un vertiginoso proceso de descentralización (nuestro estado de las autonomías) que armonizaba ejemplarmente unidad, diversidad y eficacia administrativa.
En una palabra: sentíamos que pisábamos un terreno sólido, el más sólido de toda la Historia de España. Podíamos discutir sobre el PHN o la reforma fiscal, como es natural que se discuta en cualquier sociedad democrática. Pero lo importante estaba a salvo. El suelo se estaba quieto. Alguien dijo que, de no ser por ETA, España sería un país feliz. Yo estoy de acuerdo.

De repente, descubrimos que habitamos otro planeta. No nos habíamos dado cuenta, pero la situación de España era muy insatisfactoria. Gracias a la propaganda del Gobierno, hemos podido saber que no hicimos bien la Transición, que nos urge corregir el texto constitucional y que ¡oh, incuria de gobernantes distraídos!, los estatutos de autonomía se les han quedado cortos a los nacionalistas. Es preciso, pues, moverlo todo. No me extenderé en las causas archiconocidas de esta pintoresca situación.

Es sabido que estamos ante un Gobierno débil (por voluntad propia) y que por serlo cultiva ideas confusas y vagas sobre España (son más cómodas y obligan menos). Un Gobierno, flexible como un junco, que renuncia con humildad a sostener un proyecto nítido para mejor dejarse llevar por su mentor, el señor Maragall, que, en contrapartida, es quien con más convicción defiende la política del Gobierno, es decir, la suya propia. Esto ocurre en plena exaltación febril de un irredentismo nacionalista al que en parte alimenta. Es natural que el nacionalismo se muestre visiblemente satisfecho de la comprensión que sus tesis encuentran en un Ejecutivo movedizo, enemigo de toda rigidez, capaz de proclamarse unitario y federal al mismo tiempo.

No podemos tampoco olvidarnos de la actitud que adopta el presidente del Gobierno, quien, en parte por carácter, y en parte por hacer de la necesidad virtud, proclama la fraternidad universal y el talante amigable de ofrecer la otra mejilla. Y esto no es banal, porque el afán de dar gusto a todo el mundo le arrastra a confesar que no acaba de ver claras las diferencias entre soberanía y autonomía, del mismo modo que no percibe las diferencias entre nación, comunidad nacional y nacionalidad. Si todo esto es inquietante, la inquietud se hace alarma cuando comprobamos que en el reciente pleno de las Cortes el presidente, con un discurso que él llama de futuro, se empeña en dar la razón a los nacionalistas al proponerles negociar un nuevo estatuto que, esta vez sí, el PSOE pueda apoyar.

Esto equivale a decirles: lamentamos profundamente tener que rechazar el Plan Ibarreche, pero comprendemos que ustedes, en el fondo, tienen razón; hacen bien en quejarse porque no hemos sabido resolver su problema. En otras palabras: el señor presidente piensa que existe un conflicto vasco que está mal arreglado y que la culpa es de quienes no hacemos caso de Sabino Arana. Esto no es nuevo. El señor Rodríguez Zapatero no es el primero en sostener que el destino de los españoles se resume en procurar que no llore Dan-Auta. Así se llamaba el protagonista de aquel cuento que nos dejó Ortega: un niño caprichoso al que de ninguna manera se podía dejar llorar fueran cuales fueren sus pretensiones.

Llevamos veinticinco años (los del Estatuto de Guernica) procurando que no llore Dan-Auta, y ahora que parece preparado para un berrinche mayor, bien pudiera ser que, para consolarlo, le dejemos quemar la casa. A mí no me tranquiliza escuchar al presidente cuando sostiene que España no está aún construida, que asistimos a un nuevo comienzo, a un nuevo gran proyecto de convivencia, a una realidad nueva, más integradora, en fin, a una unión que no se impone y a la que se convoca todos los días. No me tranquiliza porque estas palabras dirigidas a los nacionalistas (¡No llores, Dan-Auta!) ellos las entienden como que no deben desesperar porque todavía no hemos vaciado del todo las alforjas del Estado. El presidente, desde luego, no nos asegura lo contrario. Y ahora podría hacerlo con desembarazo porque, consciente de la gravedad de esta situación, le ofrecí un Pacto de Estado por el que me comprometía, sin contrapartidas, a liberar al Gobierno de sus servidumbres nacionalistas. Desde ese día el presidente tiene la certeza de que puede contar con la ayuda del Partido Popular para sostener nuestro edificio constitucional. El presidente aceptó el Pacto. Al menos, dijo que sí, aunque no sabemos si esto significa mucho. Los hechos objetivos son que no quiso aparecer en mi compañía para reconocerlo, que sus actitudes invitan al desconcierto y que el desarrollo del Pacto parece llamativamente parsimonioso. Una vez más (como no se está quieto), no sé dónde está el señor Rodríguez Zapatero o en cuántos sitios pretende estar al mismo tiempo. No sé (porque no lo dice) qué valores son exactamente los que compartimos o qué principios está dispuesto él a defender. Ignoro (porque no lo confiesa) hasta dónde quiere llevar su proyecto de ¿demolición del Estado?, eso que llama nueva realidad y gran proyecto de convivencia. ¿Sería mucho pedir claridad en los planteamientos y -si no coherencia- al menos una pequeñita constancia en las actitudes?

No se puede gobernar en la ambigüedad. Mucho menos se puede trasladar la ambigüedad a lo que los españoles somos. Es preciso contar, al menos, con una cierta idea de España. Hay que saber hacerse con ella, exponerla con nitidez y defenderla con coraje. En principio todas las ideas pueden ser legítimas.

Por eso, si alguien piensa que debemos convertirnos en un Estado plurinacional, plurisoberano, federal, o en cualquier otra variedad de estado menguante, debiera confesarlo sin ambages, al menos para que supiéramos todos a dónde se nos quiere llevar. Porque lo que más desasosiega a los españoles es la sospecha de que el Gobierno carece de plan para España y, sencillamente, se deja arrastrar por los acontecimientos, es decir, por la voluntad de quienes no quieren saber nada con España. Invito al Gobierno a un arranque de claridad. No lo digo con mucha esperanza. Por mi parte afirmo que, ocurra lo que ocurra, mi actitud no se modificará. Yo creo en España, como la inmensa mayoría de los españoles, y voy a poner toda mi voluntad y toda la energía de mi partido en defender que España sea y que siga siendo lo que es. Celebraré que el PSOE comparta este empeño con nosotros, pero si así no fuere, aunque otros abandonen su responsabilidad, aunque nos quedemos solos, nosotros atenderemos nuestra obligación.

El Partido Popular estará con los españoles, porque comparte su afán de construir un futuro en común y en paz, basado en la libertad, la igualdad, el mérito personal, la protección de los débiles. Un futuro que, lejos de renunciar, se apoya en todo aquello que da razón de nuestro origen, de nuestras familias, incluso de nuestra conducta. España, la nación española, es algo más que un diseño caprichoso, maleable, a disposición de cualquier ingeniero constitucional voluntarioso. Es una realidad obstinada que nadie podrá cambiar a su capricho. No ha nacido al calor de una mente visionaria, sino de los avatares compartidos a través de una larguísima historia.

No existe nación moderna con más solera, y los españoles, la realidad tangible de esa nación, no consentirán que se dilapide caprichosamente su patrimonio de siglos ni el marco de su historia, el depósito de su tradición cultural, la crónica de su aventura en el mundo.

Cinco Misterios

Publica la Revista Arbil un interesante artículo del Catedrático y miembro de número de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales, D. Negro, que reproduzco a continuación:


Cinco misterios
por Dalmacio Negro

Lo normal sería examinar el texto llamado constitucional. Pero, sin necesidad de hojearlo, en el presente caso hay al menos cinco razones para votar “no” o abstenerse de votar, rechazando como tercera posibilidad el votar en blanco, que sería una forma ingenua de prestar asentimiento.

Hay tal acumulación de misterios en torno a la Constitución europea, que hace sospechar de los fines que persigue la oligarquía política que controla el consenso socialdemócrata. Entre ellos los cinco siguientes.

El primer misterio consiste en que se llame pompósamente Constitución a lo que, jurídicamente, como es público y notorio, no es más que Tratado entre Estados. La única explicación de buena fe es que se haya hecho así inicialmente por imprudencia o error y luego no ha parecido prudente rectificar. La explicación política es que los gobiernos –la oligarquía partidocrática- quieran engañar con esa denominación a los pueblos con fines inconfesables. Es posible que Francia, la nación que manda en Europa, quiera aprovechar la ocasión para que se apruebe una “Constitución” que la favorece.

El segundo misterio, pasando por alto lo anterior, consiste en que, si según la doctrina constitucionalista vigente, no puede llamarse así, dado el procedimiento seguido, lo pertinente sería llamarlo Carta otorgada en vez de Constitución según la misma doctrina. Ésta es muy clara. Una Carta otorgada es un texto preconstitucional garantizando derechos fundamentales, que las Monarquías posteriores a la revolución francesa otorgaban voluntariamente para satisfacer las presiones populares. Es un acto unilateral por parte de los Monarcas u oligarcas soberanos para tranquilizar al pueblo, pero sin contar con él. La Constitución supone en cambio que el titular de la soberanía es el pueblo. Por tanto, hubiera debido convocarse expresamente una Asamblea constituyente europea que redactase el proyecto de Constitución, Esto no se ha hecho en el presente caso, proponiéndose a sí mismos como constituyentes los oligarcas. Únicamente podría alegarse como precedente la llamada Constitución española de 1978, que, en puridad, también es una Carta otorgada.

El tercer misterio atañe a la sustancia de la libertad política. Prescindiendo de las dos gravísimas informalidades anteriores, que invalidan el texto de pleno derecho, y la injuria política a los votantes de manipular descarada y chabacanamente las palabras, la inmensa mayoría de los españoles lo desconocen y necesitarían bastante tiempo y debates públicos auténticamente libres para enterarse vagamente de su contenido. Es como el tener que firmar un contrato sin leerlo: una coacción. ¿Pero no habla continuamente la clase política de talante, juego limpio, transparencia? ¿Por qué trata a los españoles –y a los demás europeos- como súbditos cuando siempre les llama ciudadanos?

El cuarto misterio es la prisa del gobierno español en convocar el referéndum y la propaganda organizada con el consentimiento de los demás partidos políticos a favor del sí, utilizando de coartada las pequeñas formaciones políticas que aseguran que aconsejarán el voto negativo. En estas condiciones, si el gobierno no es neutral y quiere el aprobado rápido, será porque le interesa a él y a la clase política aunque no le convenga a España. Si no, no tiene explicación.

El quinto misterio es político. El texto que se propone es más desventajoso para España que el anterior Tratado de Niza. Aunque el gobierno ha aceptado el cambio en perjuicio de los intereses españoles, debiera ser un motivo fundamental para que todos los partidos menos los antiespañoles se opusieran. Sin embargo, hasta el Partido Popular, que consiguió el acuerdo de Niza, pedirá el sí, cuando lo propio y elegante hubiera sido manifestar su deseo de que vote libremente cada uno lo que mejor le parezca.

A estas alturas no cabe hablar de torpezas, por lo que todo esto resulta muy misterioso. Sin embargo, no hay que ser optimistas: el gobierno y sus comparsas ganarán el referéndum y lo perderá el pueblo. Pues constituye casi una ley de la naturaleza que los gobiernos, que buscan legitimarse con los referenda, nunca los pierden. Sólo queda preguntarle catilinariamente a la clase política europea en general y a la española en particular: Quosque tandem abutere patientia nostara? (¿hasta cuando abusarás de nuestra paciencia?).

Moratinos: Anacleto, agente secreto

Carta enviada por Pedro Schwartz al diario La Razón, que destapó ayer domingo que el Ministro Moratinos más bien debería ser Director de la T.I.A., dado que se dedica a espiar a ciudadanos españoles cuando viajan al extranjero, a través de sus embajadores:


«Su diario recoge hoy [por ayer] un informe “secreto y urgente” del embajador en Londres Carlos Miranda al ministro Moratinos, en el que se me menciona de forma abusiva. Permítame trasladar a sus lectores el disgusto que me ha causado la invasión de mi intimidad cometida por ese mal funcionario público. El embajador Miranda se presentó el día 31 de enero en la sala de Autoridades del Aeropuerto de Heathrow para cumplimentar a don José María Aznar y el grupo de personas que viajábamos con él de paso para los Estados Unidos. Era conocido mío de hacía muchos años. Su actitud, lo veo ahora, fue hipócritamente amistosa. Trabó conversación conmigo preguntándome noticias de mi hermano Fernando, su compañero de carrera diplomática. Luego me preguntó con falsa inocencia sobre el motivo de mi viaje y le expliqué que iba a Washington para ahondar en el estudio de las relaciones económicas entre Estados Unidos y Europa, que eran mucho más intensas de lo que solía creerse. ¡No lo hubiera hecho! Me había convertido en carne de informe secreto. Debería haberme alarmado su cara de vinagre cuando nos dieron noticia de la alta participación en las elecciones de Irak. El señor Miranda no estaba allí como embajador de todos los españoles, sino como espía socialista a sueldo del señor Moratinos. El embajador de España en Londres debería tener ocupaciones más urgentes que las de dar cuenta de mis viajes a la Autoridad gubernativa».

sábado, febrero 05, 2005

Manifiesto por el NO desde La Cabrera (Madrid)

Reproduzco a continuación el Manifiesto por el NO a la Constitución Europea que ha elaborado una Asociación cultural de La Cabrera (Madrid)


DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL SAN ANTONIO DE LA CABRERA A LOS VECINOS DE LA CABRERA CON OCASIÓN DEL REFERENDUM SOBRE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA EL PROXIMO 20 DE FEBRERO DE 2005


· Convocados por el Gobierno de la Nación los ciudadanos españoles a fin de que nos pronunciemos a favor o en contra del Tratado de Constitución Europea, la Asociación Cultural San Antonio de La Cabrera considera oportuno y necesario trasladar a todos los vecinos del pueblo un juicio concreto sobre aquello a cerca de lo cual se nos pide opinión, dadas las importantes consecuencias que, para la sociedad española y para cada uno de nosotros, tiene este referéndum.

· Por eso, y una vez analizado y debatido este documento en el seno de la Asociación, solicitamos a todos los vecinos, sin distinción de credo u opinión política, que voten NO a este Tratado el próximo 20 de febrero a tenor de las siguientes conclusiones:


Primera.- La Asociación se muestra partidaria de fortalecer y apoyar la Unión política y económica de Europa. España, como parte integrante de Europa y de la cultura occidental, debe contribuir a estrechar los lazos entre las naciones europeas y a robustecer el valioso conjunto de valores culturales, sociales, políticos y democráticos que han nacido y se desarrollan en su seno. Reconocemos además los importantes pasos que se han dado hasta ahora en ese sentido para bien de todos los pueblos del viejo continente.

Segunda.- No obstante lo anterior, el Tratado que se somete a referéndum ignora por completo las raíces de las cuales han brotado este asombroso conjunto de valores, creencias, conquistas sociales y humanitarias que nos permiten, hoy por hoy, convivir en paz y en libertad. En síntesis, el Tratado reduce Europa a un gran supermercado, sin referencia alguna a los valores culturales y espirituales que la rica historia europea nos ha legado como son la herencia del mundo griego y romano, el papel del Cristianismo en nuestra sociedad y nuestra cultura o los avances de la Ilustración. Como dice el filósofo Marcello Pera: peor que vivir sin raíces es ir tirando, como sea, para sobrevivir sin futuro. Tal vez eso explique que el Tratado haya abierto la puerta a Turquía para su entrada en la Unión Europea.



Tercera.- El proceso de elaboración del Tratado ha sido claramente irregular. En vez de proceder a redactar un texto participado y consensuado entre todos, con luces y taquígrafos, se ha optado por encargar su redacción a un comité de notables (la Convención) presidido por un político de dudosa probidad y cuestionable moralidad, Giscard d´Estaing, que ha elaborado una especie de Carta Otorgada para la que se nos solicita el amén. La participación democrática ha sido, simplemente, inexistente.

Cuarta.- Además el papel político de España con este Tratado queda notablemente debilitado. Las importantes conquistas obtenidas en el Tratado de Niza, desaparecen en este nuevo escenario: España pierde peso, pierde influencia, pierde escaños y cuenta en el teatro europeo menos que nunca. No solamente perderemos a partir de 2006 los fondos de cohesión (un billón de las antiguas pesetas cada año) sino que hemos renunciado (a cambio de nada) al peso electoral que tenía España en el concierto europeo.

Quinta.- En el aspecto técnico, la Constitución que se somete a referéndum crea una inmensa y costosísima burocracia imposible de controlar y se organiza como un complicado y farragoso texto legal de 448 artículos que dificultarán, en el plano práctico y a la hora de la verdad, los avances que dice defender (conviene que sepan que la Constitución de Estados Unidos sólo tiene 7 artículos y funciona como un reloj). En cambio el Tratado es un auténtico jeroglífico, imposible de entender por los ciudadanos, lleno de palabras vacías y rimbombantes y que, para no llamar a las cosas por su nombre, se instala en el conocido como pensamiento débil renunciando a los valores universales que explican la razón de ser de Europa. Al malestar y a la falta de criterios lo llaman consenso; a la renuncia a nuestra identidad lo llaman pluralismo; a la incertidumbre y a la impotencia lo llaman futuro. Al miedo lo llaman complicidad. En fin, puro marketing, un insoportable bla, bla, bla.

Sexta.- La Constitución que nos proponen es confusa y ambigua en materia de derechos fundamentales: no garantiza explícitamente los derechos de la persona y de la familia, ni el derecho a la educación, ni el derecho a la vida. Además se delegan parcelas esenciales de soberanía y adolece de una intolerable ambigüedad creando una peligrosa maraña jurídica alejada de los ciudadanos. Nosotros exigimos compromisos claros.

Séptima.- El texto constitucional pone en peligro, por su tibieza, los grandes fundamentos que justifican a Europa: el Derecho, la Justicia, la Democracia. Esto no es alarmismo, es una certidumbre. Al suprimir las raíces, las ramas se secan. El relativismo (es decir, el todo vale) es la nueva religión y a todo aquél que defiende sus creencias le toman por fundamentalista y enemigo del sistema. Se propone a voces el diálogo pero ¿el diálogo para qué? ¿el diálogo sobre qué?. ¿No será que estamos firmando el certificado de defunción de Europa?

Octava.- El relativismo, el todo vale, es el pilar básico del nuevo texto constitucional. Y el relativismo no se traduce en tolerancia sino en rendición. Se viene a decir: la verdad ya no existe, no hay nada por lo que valga la pena luchar. Esto es lo que significa rendirse. El nuevo Tratado coloca a Europa en una burbuja, como si fuese ajena a los totalitarismos y amenazas que se ciernen sobre una sociedad global como la nuestra.

Novena.- Se ha perdido una preciosa ocasión en esta Constitución para proponer la defensa de valores como la familia, la dignidad del prójimo, la justicia o una paz sostenida por valores verdaderos. Como dice Joseph Ratzinger, Europa, justo cuando parece estar en la hora de su máximo éxito, parece vaciada por dentro, como paralizada por una crisis circulatoria, una crisis que pone en peligro su vida y que la está desfigurando. Hay una extraña falta de voluntad de futuro. Los hijos, que son el futuro, son vistos como una amenaza para el presente. No son sentidos como una esperanza sino como una limitación.

Décima.-
La crítica de las cosas, si es de buena fe y razonada, es un ejercicio muy sano y muy recomendable. Si rechazamos este Tratado que nos proponen, no pasa nada. El Tratado de Niza, que nos conviene más, mucho más, seguirá en vigor y podremos renegociar de nuevo el Tratado resolviendo las graves deficiencias y perjuicios que éste tiene. Si prospera el NO, no pasa nada.. Seguiremos en Europa –nadie lo dude- y tal vez podamos obtener una Constitución que esté de verdad al servicio de los valores de la civilización occidental, del progreso y el justo equilibrio de las naciones que la integran y al servicio, sobre todo, de las personas que pueblan este privilegiado rincón del universo que llamamos Europa.

En resumen, junto a las propuestas positivas que encierra el texto constitucional y que expresamente reconocemos, creemos que se ha perdido una gran ocasión para defender los intereses de España, por un lado, y para reforzar los valores culturales, sociales y políticos que explican que Europa sea lo que es: un espacio de paz y libertad sostenido por unas raíces sin las cuales caminamos hacia la nada.

Por todo esto le pedimos que el domingo 20 de febrero vote y que vote NO a este Tratado de Constitución Europea. Porque creemos en Europa.

Campaña del Referendum Plus (VOTA NO)


Pues me ha hecho gracia.

viernes, febrero 04, 2005

Manifiesto por el NO a la Constitución Europea

Ayer comenzó la campaña electoral del plebiscisto zapateril. ¡Qué divertido anoche Moratinos en Telemadrid diciendo que iba a haber muchísima participación! Igual hasta se lo ha creído. Eurostat pronostica una participación del 36%. También declaró Moratinos a "Diario de la Noche" que se habían repartido más de 6 millones de ejemplares de la Constitución y que "no había que leer la letra pequeña, sino la letra política" de la Constitución. ¡Toma ya! ¡Arriquitaun!

Bueno, vamos al Manifiesto, al que se une quien esto suscribe:

Los abajo firmantes queremos transmitir a la opinión pública nuestra decisión razonada de votar no en el próximo referéndum de ratificación de la Constitución europea.

La ausencia previa de debate, con una elaboración cerrada en las clases políticas, la falta de información a los ciudadanos, la utilización abusiva de la consigna y el simplismo inducen a pensar que estamos ante un intento de plebiscito a la figura del actual presidente del Gobierno, quien pretende presentarse ante sus pares como el más europeísta convocando en solitario un referéndum con el que se trata de hacer asumir la Constitución a la trágala.

El mismo presidente que trata de legitimarse por este medio indirecto es el que rechaza cualquier relación entre la masacre de Atocha del 11 M y la victoria electoral del 14 de marzo. El mismo que no condena los terribles atentados contra la democracia acaecidos durante el 13 de marzo, con caceroladas, acosos a sedes del PP, manipulaciones mediáticas y criminalización de una parte importante de la sociedad española.

Intelectualmente resulta incomprensible, e incluso un insulto a la inteligencia, que los mismos mentores prediquen contra cualquier sacralización de la Constitución de 1978, o la existencia de una Constitución para todos los españoles, mientras se incide en la necesidad de respaldar otro texto, que la mayoría de los españoles ni tan siquiera conoce.

El texto de la Constitución en sí plantea muy serios interrogantes y muy graves problemas incluso de conciencia por la negación de las raíces cristianas de Europa. La referencia genérica a las religiones resulta, además de una impostura histórica, un eufemismo. La negación de una realidad evidente no puede ser entendida como otra cosa que como una manifestación de sectarismo, al que es preciso oponerse.

El proyecto político que trata de definir el texto, de lo que puede cuestionarse que sea una Constitución propiamente dicho, pretende, en su intencionalidad, generar una potencia alternativa a los Estados Unidos, con nostalgias imperiales de algunas de las naciones europeas, cuando la sensatez induce a apostar por el fortalecimiento de la relación trasatlántica, que fue fundamental en la resolución de la crisis de los Balcanes.

Destruyendo el Tratado de Niza, que se movía en la línea del consenso y el equilibrio, notas distintivas de la Unión Europea hasta el momento presente, el resultado es el intento de establecer la hegemonía de Francia y Alemania –dos expotencias atenazadas por el intervencionismo- sobre el resto de naciones.

Intensificar, con esas connotaciones artificiales, la unión política sólo puede conducir a intensificar las tensiones y a incrementar las bolsas de colocación para las clases políticas, que utilizan ya a Europa como coartada burocrática para onerosas jubilaciones. En ese sentido, resulta absurdo generar un presidente europeo, de competencias difusas, mientras se mantienen, al tiempo, las presidencias nacionales. Lo mismo cabe decir del futuro único ministro de Exteriores, mientras se mantienen las cancillerías nacionales. Eso sólo conducirá al aumento de la burocracia y a conflictos de intereses. La tradición de Europa, y en lo que ha sido eficaz la Unión Europea, no se mueve en la narrativa de unos supuestos Estados Unidos de Europa, sino como zona de libre cambio y de libre circulación de las personas. En esa línea, resulta ingenuo pensar que nuestros problemas internos van a ser resueltos mediante su proyección al ámbito internacional.

Es preciso rechazar que la decisión en la próxima consulta popular sobre la Constitución se mueve en términos del tipo Europa sí o no, o que cualesquiera de las opciones representen, de partida, más o menos europeísmo. Una victoria del no simplemente nos retrotraería al Tratado de Niza, en el que la posición de los intereses españoles está mucho mejor definida y representada.

Adhesiones
Enrique de Diego, periodista y escritor; Álex del Rosal, editor; Guillermo Dupuy, sociólogo; Joaquín Santiago, periodista; Miguel Gil, periodista; Ricardo Rico, empresario; Pilar Brañas, empresaria; Graciela Wangüemert, abogada; Juan Delgado, periodista; Silvino Lantero, Inspector de Educación, Santiago Fontela, periodista, José Ignacio Lorente González, atlantista, Luis Gómez Fernández, investigador, José María Fernández Gutiérrez, periodista, Juan Carlos Díez Villarreal, abogado, Francisco Alamán Castro, Horacio Vázquez-Rial, Ángel Barrientos, Sancho Michel de Diego, Lucas Deyà Ojeda, Pedro Morales Martín, Benito Varela Castro, técnico ambiental, Carmen Calamardo Álvarez, historiadora, Antonio Cabrera, ingeniero y escritor, Alfonso Calatrava, Diego Ríos Padrón, Iván Ramos, Javier Rey Sola, escritor, Francisco González, Sofía González Lahera, abogada.

Para sumarse al manifiesto: mailto:ediego@epoca.es?subject=Me

miércoles, febrero 02, 2005

Nace la web Los Genoveses


Nace una nueva web: Los Genoveses (Galería de fotos de Los genoveses)

Tenía que suceder. Ha nacido una nueva web satírica llamada Los Genoveses. En clara réplica a la web que desde un despacho del Congreso de los Diputados hacía el Jefe de Gabinete del Ministro Jesús Caldera.
Y esta web no está realizada por ningún partido político ni desde ningún despacho mantenido con el erario público.

Su creador/a abre en portada con el siguiente texto:

"Pronto hará un año desde que la manipulación y la mentira llevaron al gobierno a un partido que en otras circunstancias no sólo estaría en la oposición sino que se hubiera excindido entre sus propias intrigas internas, resquebrajado bajo el fantasma del felipismo y el olor del gal. Pero así son las cosas, al final pasando sobre los cadáveres de 192 personas, pisoteando la dignidad de las personas, violentando la jornada de reflexión, inventándose terroristas suicidas, etc. consiguieron alzarse con el poder. Que lo disfruten, mientras puedan.

Nosotros no somos genobobos, somo genoveses. Y los genobobos, esos artistas de la manipulación y la demagogia que son rebosan falsedad hasta en su propio nombre, nos van a tener que oír y leer.

Lo cierto es que nunca había comprendido qué puede tener de gracioso travestir a dirigentes políticos. Que a eso le llamen humor, es algo que no había comprendido nunca. Tampoco nunca había entendido cómo se puede tener la desfachatez de reivindicar en el 40 aniversario de un partido a Pablo Iglesias como el gran fundador, ese notable demócrata que amenazaba de muerte a sus adversarios políticos (y algunas amenazas no quedaron sólo en eso) y luego sentirse orgullosos y satisfechos de haber encontrado a un infeliz que ponía en una hoja una estupidez. ¿Qué le quieren? Yo nunca lo había comprendido. Pero como les digo no lo había comprendido. Y en realidad, sigo sin comprenderlo; pero veremos ahora su tan cacareado espíritu democrático y dónde queda su tan amada libertad de expresión. Porque van a probar su propia medicina.

Hoy se estrena los-genoveses. Un nuevo espacio libre, no dirigido desde ningún despacho de ningún político.

Dedicado, con todo nuestro cariño a Eva Montero."


Pues nada, vaya desde aquí mi saludo y felicitación a quien tan ingeniosa ocurrencia ha tenido.

Si no fuera tan trágico, sería cómico


Impresionante noticia del Diario "El Mundo". Para que vean. Sin más comentarios. ¿Analfabetismo o manipulación antioccidental y antiamericana?
Reproduzco la noticia, aparecida en dicho diario:

"VARIOS MEDIOS RECOGIERON LA NOTICIA
Las agencias distribuyen por error una foto de un 'madelman' como si fuera un marine secuestrado.
(Foto: REUTERS)

MADRID.- Las tres principales agencias de fotografía del mundo, AP, AFP y Reuters, distribuyeron ayer una fotografía de un supuesto marine secuestrado en Irak que ha resultado ser un 'madelman'. La fotografía fue descargada de una página web islamista en la que amenazaban con asesinar "al soldado John Adam, capturado tras matar a muchos de sus colegas".

La primera en enviar la foto a los medios de comunicación fue la agencia AP, a las 18.50 horas de ayer. Minutos después, las otras dos agencias 'rebotaron' la imagen, que todas descargaron de una página web islamista

En la fotografía se podría ver a un soldado, de raza negra, sentado en el suelo con las manos a la espalda, y con una ametralladora apuntando a su cabeza. En la pared del fondo, una bandera negra con un texto en árabe blanco similar a la que se puede ver en otras fotografías de rehenes capturados en Irak. En el texto que acompañaba la imagen, un grupo semidesconocido que se autodenomina 'Escuadrones Muyahidines' amenazaba con matar al soldado "en 72 horas" si no se ponían en libertad los presos iraquíes.

Pocos minutos después de la transmisión de la foto, surgieron las dudas sobre la autenticidad de la misma. Mientras el Pentágono afirmaba que en estos momentos no hay ningún soldado estadounidense desaparecido en Irak, Liam Cusak, director de márketing de una empresa que fabrica muñecos, aseguraba que la imagen del soldado se parecía mucho a uno de los medelos que comercializa la compañía.

"No voy a ser yo quien diga que la fotografía es falsa, porque el Pentágono tiene que determinar si falta algún soldado en Irak, pero yo he participado en el diseño de nuestro muñeco, y creo que es lo que han utilizado para hacer la foto", dijo Cusak a Reuters.
'Cody' -que así se llama el muñeco- tiene exactamente el mismo uniforme que luce el soldado de la fotografía, y según el responsable de la empresa, la ametralladora que aparece en la imagen es también idéntica a la que viene como 'complemento' con el 'madelman'. La empresa Dragon Models USA Inc distribuye este muñeco, hecho a imagen de los marines
estadounidenses, y varios de los adminículos que acompañan al muñeco aparecen también en la fotografía, como las rodilleras o el chaleco antibalas.
Horas después de distribuir la fotografía, las agencias enviaron una nota a sus abonados pidiendo que retiraran la fotografía "porque puede tratarse de una imagen falsa".

Reuters y AP incluso distribuyeron poco después la imagen del muñeco, y las agencias reconocen que la imagen "desde luego parece un montaje", aunque nadie se atreve a afirmar que no existe ningún marine secuestrado.
Numerosos medios de comunicación de todo el mundo, entre otros elmundo.es, publicaron ayer por el error de las agencias la noticia del secuestro del soldado."



Sin comentarios...

¿Consenso en política exterior?

Pues parece que va a ser que no. No va a haber consenso en política exterior entre el Gobierno y el PP.

En la Comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados, celebrada hoy, Moratinos y Arístegui se han tirado los trastos a la cabeza.

Normal. En su discurso inicial el señor Moratinos ha llegado a afirmar, con un par de narices, que han sustituido la política exterior anterior por una política de "legitimidad democrática". O sea, que niega legitimidad a los Gobiernos, democráticamente elegidos por los españoles, del señor Aznar. Sólo tienen legitimidad democrática, para este alianzador, los gobiernos socialistas. Nueva demostración de talante socialista: la democracia sólo es democracia si gobiernan ellos. Pero luego cuando alguien habla de "quiebra en origen" en la legitimidad del Gobierno de Zapatero por haber llegado al Poder sobre 192 muertos, se escandalizan, horrorizan y poco menos que tratan de quemar en la hoguera al hereje por su osadía. Es la coherencia de los progres. Es su sectarismo. Destilan totalitarismo.

Lo de Moratinos ha sido de traca. Después de acusar al PP de antieuropeo (que hay que echarle valor), ha dicho que su Alianza de las Civilizaciones va viento en popa, que el Nuevo Orden Mundial avanza, que gracias a ellos tenemos relaciones con Marruecos e Iberoamérica (claro, jamás España ha tenido relación con estos países), y su gran contribución a las elecciones en Irak (consistente en salir huyendo y enviar dinero después del proceso electoral).

Arístegui (PP) le ha dado la réplica, diciéndole que "su discurso hace imposible el consenso"..."Usted habla de novedades, pero no todas las novedades son buenas, y la política de su Gobierno es un buen ejemplo de ello"... "Un país sometido por el terrorismo ha tenido la inmensa valentía de acudir a las urnas.. y ustedes lo reconocen con la boca pequeña."
Se le ha recordado la campaña sobre la Constitución Europea que la JEC ha hecho retirar al Gobierno. "Esto me parece Cuba, simple y llanamente, Señor Ministro". También se le ha recordado que hay voces que empiezan a hablar de precipitación en la convocatoria del plebiscito del 20 de febrero. Y que no están informando a la población sobre el contenido del refrito de tratados. Arístegui ha recordado al Ministro que los antieuropeos son sus socios del Gobierno.

Y de paso le ha recordado al del Nuevo Orden Mundial que de los 75 presos políticos en Cuba sólo se ha concedido "licencia extrapenal" a 7 personas. "Licencia que puede ser cancelada en cualquier momento si hacen o dicen algo que incomode al dictador Castro". Eso no es libertad, Monsieur Moratinos.

Por cierto, que el portavoz del PSOE en la Comisión ha dicho que la postura del PP es "dogmática" y parece sacada de las páginas de Libertad Digital. Y también que afortunadamente Rajoy no hace caso a los antieuropeos que hay en el Partido Popular (¿?), porque lo logrado por el PSOE para el tratado es mejor que Niza. Me da a mí que se estaba refiriendo a Jose María Aznar.

Claro que después de todo esto, sale Moratinos y dice que hasta lo que le ha dicho Arístegui es "positivo", que el PP reconoce que hay "buenas intenciones por parte del Gobierno" y que "aunque aún rechazan el consenso, se van acercando" y que no ha oído críticas por parte del PP al "multilaterismo, al europeísmo". O es sordo, o es malvado, o es tonto de remate. Elijan.

Claro que Moratinos dice que "vamos a dejar al PP criticar nuestra política". Eso sí que es un avance. El señor Ministro de Defensa reconoce al PP el derecho a no estar de acuerdo con su política exterior de altura.

¡Pues gracias, Moratinos!

PD Por cierto, los saharauis que se aten los machos. Moratinos ha dicho que quiere un Sahara moderno (¿a su imagen y semejanza?) y que él lo va a solucionar. Y encima le dice a Arístegui que no se va a traicionar ni a los saharauis. Acto seguido dice que las Resoluciones de la ONU no valen para nada porque no se aplican. En fin...

De lo que no se habla

Ayer asistimos a un espectáculo lamentable y bochornoso. El Congreso de los Diputados recibiendo con todos los honores a quien quiere romper España. Los alrededores del Congreso fueron literalmente "tomados" por las FSE. No se dejaba pasar ni a viandantes que tuvieran reserva en los Restaurantes de la zona. Todo para proteger al señor Ibarreche, no fuera que alguien lo quisiera arreglar a tortas.

En el Congreso se sometía a debate y votación un plan clarísimamente ilegal, lo cual resulta, cuando menos, abracadrante, si no prevaricador. Allí estaban todos.

Zapatero estuvo en su línea: alianzándose con toda la escoria del mundo. Tibio, complaciente... a mí me ha dejado muy preocupada tener a este señor como Presidente del Gobierno. Ver el turno de réplica fue como asistir a un guiñol de esos de Canal Plus: "porque queremos vivir juntos, porque vivimos juntos y vamos a vivir juntos, porque hay que vivir juntos ¡¡¡¡¡¡talante!!!!!!". Pues eso. Altísimo nivel intelectual del Presidente. Tan elevado nivel que sólo puede encontrarse algo semejante en las tertulias de Crónicas Marcianas. ¡Que lo fiche Sardá!

¿Rajoy? Ayer Rajoy hizo, probablemente, el mejor discurso de toda su vida política. Discurso lleno de enjundia, de la primera a la última línea. Fue el único que sacó a ETA. Lo cual le mereció la contestación del títere-portavoz del PNV que le dijo " que lo pagará por insultar al pueblo vasco". Debía referirse a ETA. ¿Era una amenaza? Porque ya se sabe que unos agitan el árbol y otros recogen las nueces.
El discurso de Rajoy fue un discurso de estadista, liberal, duro y claro. Sin duda el que la gran mayoría de españoles querían oir. Sin duda también el que la gran mayoría de socialistas hubieran deseado oir en boca de Zapatero.

Pero de lo que no se habla, a cuenta de la cortina de humo vasca, es de la corrupción que empieza a asomar en el Gobierno: BBVA, Aldeasa, colocación de familiares (la última es Leyre Pajín que, como buena hija, ha colocado a su papá), supresión de cestas de Navidad a los trabajadores de TRAGSA para donar el dinero a una ONG de la órbita del PSOE...

Tampoco se habla de que los indicadores económicos son muy preocupantes: caída de un 80% de la inversión extranjera directa en España, subida del paro en el INEM en más de 53.000 personas en enero, toques de atención de la UE, pérdida de las ayudas al campo...

Otro tema silenciado con esta cortina de humo es la de la merma de la "calidad democrática" (que diría un progre) en España: detenciones ilegales, acoso a la libertad de expresión, amenazas a locutores de radio por boca de cargos socialistas, asalto a la Justicia, desprecio a la libertad religiosa, uso de la Fiscalía General del Estado para perseguir ciudadanos (FG y la Fiscalía anticorrupción), manipulación televisiva..

Tampoco se habla de que la Sra. Narbona anda metida en un gran charco. Primero había que cargarse el PHN para pagar el peaje catalán. Y ahora los ecologistas protestan contra las desaladoras (con toda la razón del mundo en este caso). En junio se anuncian movilizaciones en Madrid en contra de la derogación del Trasvase.

Tampoco se habla del desprecio del Gobierno hacia las regiones que no son gobernadas por socialistas, como son Valencia (acaban de fastidiar a Rita Barberá al permitirle sólo endeudarse en 50 millones euros a santo de la Copa América que quieren reventar), Murcia, Galicia (Plan Galicia de mierda, dijo la Ministra), Madrid...

Vamos, que ahora sólo se habla de un plan secesionista ilegal y los socialistas lo aprovechan como cortina de humo para tapar cómo están volviendo a los viejos hábitos ya conocidos. Lo de siempre. Sectarismo atroz. Totalitarismo.

Hoy habrá que ver vía canal Parlamentario la sesión de control, que promete ser de aupa.

martes, febrero 01, 2005

Discurso de Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados


Discurso íntegro de Mariano Rajoy, Presidente del Partido Popular, en el Congreso de los Diputados, con motivo del debate del secesionista "Plan Ibarreche".

Señorías, si no hubiéramos escuchado las palabras del ilustre representante del Parlamento Vasco, pudiéramos pensar que lo que hoy nos convocaba era la Reforma del Estatuto de Autonomía para el País Vasco conforme a las previsiones de la Constitución. Al menos, esa era la apariencia que se le ha dado para que pudiera llegar hasta esta casa.

Más he aquí que la presunta reforma del Estatuto de Autonomía para el País Vasco conforme a las previsiones de la Constitución, resulta que ni es una reforma, ni habla de autonomía, ni se acuerda de la Constitución. ¿De qué se trata, pues? Estamos, según proclama el propio documento y se nos ha recordado aquí, nada menos que ante un proyecto de pacto político entre Euskadi y España basado en la libre asociación. ¿Y eso qué es, señorías?

No entraré en detalles, pero todos ustedes saben que proclama la soberanía del pueblo vasco, otorga nacionalidad vasca a sus habitantes, asume competencias exclusivas del Estado en relaciones exteriores, en justicia, en economía, en seguridad social, en educación… En una palabra, desmantela toda la arquitectura del Estado español. No diré que me sorprenda: A nadie que conozca la vieja Alternativa KAS pueden sorprenderle sus secuelas. Pero esto es lo que hay, señorías.

Un texto muy ameno, imaginativo, tal vez un poquito quimérico, que me ha recordado mucho aquella constitución que elaboró Rousseau para Córcega en la que distinguía tres clases de corsos: patriotas, ciudadanos y aspirantes. Pero dejemos esto para más adelante. El caso es que todo el documento, desde la primera palabra hasta el punto final, se olvida de la Constitución española. A mí no me choca porque, como acabamos de escuchar, la voluntad expresa de los redactores ha sido, exactamente, volar fuera de la Constitución y evadirse de la tutela del Estado, cosa que han logrado con creces.

Llegados aquí, una de dos señorías: O algunos responsables políticos no se han enterado de que cualquier reforma estatutaria que choque con la Constitución carece de viabilidad, o, por el contrario, lo saben muy bien pero no les importa perder el tiempo. De hecho, el texto que se nos presenta no sólo entierra la Constitución. Hace más: se erige él mismo en norma constituyente. Nos han traído, ni más ni menos, el proyecto de constitución para una Euskadi Libre Asociada al Estado Español.

Señorías, estamos ante una llamativa contradicción, porque quien tiene capacidad para elaborar su propia constitución no tendría por qué acudir a esta Cámara ¿para qué habría de acudir?; y, sin embargo, quienes ahora se alzan con una constitución, acuden a ella, ¿por qué? Dicho al revés: quien acude a esta Cámara es porque no está legitimado para hacer una constitución por su cuenta y sin embargo la han hecho y además nos la traen ¿para qué? ¿Qué pretenden: proclamar su independencia con nuestras bendiciones? ¿Cómo se entiende esto?

Hemos de concluir, señorías, que lo que nos han remitido, bajo capa de una reforma estatutaria, es en realidad una petición de reforma constitucional. Lo que, al parecer, esperan los solicitantes es que nosotros, para evitarles la descortesía de un desaire, reconozcamos nuestros errores en materia de soberanía nacional y reformemos la Constitución española de manera que este adiós a España que nos remiten pueda ser reconocido como hijo legítimo de la Constitución española. En otras palabras: cambie usted a la madre para que se parezca a la hija. Si esto es así y dejando a un lado la sospecha de que nos toman el pelo, me da la impresión de que estamos alterando el orden natural de las cosas.

El Parlamento Vasco, como cualquier otro parlamento autonómico, tiene derecho a iniciar el proceso de reforma constitucional tal y como lo señala la propia Constitución en sus artículos 87 y 116. No hace falta que nos lo pida. Háganlo ustedes. Pónganse a trabajar y no pretendan empezar la casa por el tejado. Aborden primero esa tarea y, si tienen éxito, podrán soñar con su Estado Libre Asociado.

Además, si no lo hacen así, resultará lo que ha resultado ahora: que embarcan al Parlamento Vasco en unos acuerdos sobre materias que no son de su competencia, con lo cual dichos acuerdos valen lo mismo que un papel mojado. La cámara de Vitoria no está facultada para imponer cambios en la estructura del Estado o en el ejercicio de los derechos y libertades ciudadanas. ¿Se permitiría que el Parlamento Vasco fijara la fecha de las elecciones autonómicas que es una competencia exclusiva del Lehendakari? No, porque no es competencia suya. De igual manera que esta cámara (en la que hoy estamos) no puede modificar unilateralmente el Estatuto de Autonomía de Gernika, o que el Ayuntamiento de Baracaldo —por seguir con otros ejemplos— no puede aprobar el presupuesto de la Diputación de Vizcaya. Los acuerdos que tome cualquier institución en materias que no son de su competencia no valen nada, aunque los voten el 100% de sus miembros.

Lo cierto, Señorías, es que el Parlamento de Vitoria se ha tomado atribuciones que no le corresponden. Lo están proclamando a voz en grito los recursos que se han presentado ante los tribunales: dentro del país vasco, la diputación Foral de Álava y en su vecindad las Comunidades de Navarra y de Castilla-León.

Todos por el mismo motivo: que se toman atribuciones que no les corresponden. A nadie puede extrañarle que los navarros protesten una vez más del obsesivo acoso anexionista que perciben constantemente en el nacionalismo vasco. En resumen, no estamos, como se pretende, ante un proyecto de reforma de un estatuto de autonomía y, en consecuencia, no podemos aprobarlo como si fuera lo que no es. Por eso, mi grupo se opondrá a la toma en consideración.

Lo único que hoy nos importa de este proyecto es que abandona el marco legal, que es incompatible con la Constitución, que deroga el Estatuto de Gernika y que aborda materias que no le competen. Por eso, quienes estamos obligados a defender la ley mientras la ley no cambie, no lo podemos admitir. A esto se reduce todo, señorías.

Lo que está en cuestión esta tarde no es si aprobamos o no determinado documento, sino si en España se aplica la ley. Y no hay nada más que hablar. Contra lo que temía el señor Ibarreche, no nos rasgamos las vestiduras, no pisoteamos su propuesta, no damos portazo alguno ni desairamos a nadie. Todo lo contrario. Nos conviene a todos, incluido el señor Ibarreche, ser rigurosos con la ley y respetar los procedimientos.

La libertad, señorías, no significa disfrutar el derecho a hacer lo que nos plazca sino, como señaló Montesquieu, el derecho a hacer lo que las leyes permiten. No cabe libertad fuera de la ley. ¿Es esto el caos como se ha dicho? No. Es la legalidad. La legalidad en la que se encuadra el Estatuto de Guernica. La legalidad que da sentido a este debate y también la legalidad que señala sus límites. Aquí no habrá más caos que el que otros quieran alentar. Y esto me lleva a la siguiente consideración.

Me he propuesto no alterar la moderación de mi tono pero, convendrán señorías en que si malo es el fondo del asunto que nos ocupa, peor ha sido la forma, plagada de menosprecios y desplantes. No lo digo para cargarme de razón a la hora de rechazar la propuesta. Sería igualmente rechazable aunque se presentara con unos modales exquisitos, pero hubiéramos ganado en respeto y en decoro. No quiero pasar por alto lo que me ha parecido un desprecio grave a las Cortes españolas.

Señorías, no sólo se nos exige algo que es ilegal por parte de quien no tiene derecho a exigirlo, sino que se nos exige en rebeldía. Recibimos un documento que equivale a una declaración de independencia y yo me pregunto: ¿Cuál es nuestro papel? ¿Se nos informa? ¿Se nos consulta? ¿Se nos advierte? ¿Se nos amenaza? No lo sé.

Porque se supone que debemos aprobarlo, pero ya se ha anunciado el propósito de convertirlo en hecho consumado y, nos guste o no nos guste, convocar un referéndum ilegal. Se solicita el acuerdo de esta Cámara, pero ya se nos ha dicho que no se tendrá en cuenta nada de lo que aquí se decida.

La misma propuesta establece que haya o no haya acuerdo con el Estado español, en el plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor del nuevo estatuto —es decir desde que decidan publicarlo en el Boletín Oficial del País Vasco—, el Estado Asociado comenzará a ejercer en plenitud y sin excepción todas las potestades, funciones y servicios. ¿Qué clase de farsa es esta?

Señorías, pretender que tomemos en consideración algo que ya se ha determinado llevar a cabo en cualquier caso, sólo se puede calificar de desfachatez. Una desfachatez revestida de hipocresía, de exigencias de diálogo, de espíritu constructivo, de relaciones amables y de no sé cuantos perifollos más para disfrazar las intenciones verdaderas. Se nos exige diálogo.

Nos lo exige quien rompe los acuerdos, se salta la ley, disfraza sus intenciones, dinamita el consenso, nos presenta deliberadamente un proyecto inadmisible, y nos amenaza con hechos consumados. ¿Dónde está esa voluntad de diálogo? ¿Diálogo sobre qué señorías? ¿Sobre un fraude de ley? ¿Sobre una desfachatez? ¿Sobre cómo establecemos un régimen de castas en el País Vasco?

Los promotores de este plan no buscan el diálogo, sino el acatamiento. No reclaman un debate, sino la claudicación. Nos traen el certificado de defunción de nuestras normas de convivencia y pretenden que pactemos el tipo de entierro.

Confieso, señorías, que si hubiera estado en mi mano, no celebraríamos este pleno. Como saben ustedes propusimos a la Mesa de esta Cámara un procedimiento que, en nuestra opinión, se adecuaba mejor a la legalidad. Ahora bien, una vez que estamos aquí, no seré yo quien rechace la oportunidad de dialogar.

Hemos reservado toda una tarde para el intercambio de razones y nadie podrá decir que ha faltado el diálogo. Tal vez, a algunos este diálogo les parezca breve, pero es que el asunto no da más de sí. Yo creo en el diálogo como instrumento para el acuerdo. Pero exijo buena fe, respeto a la ley y lealtad al interés general. De eso se trata. Yo creo en el diálogo, pero reconozco que será muy difícil cualquier clase de entendimiento mientras los promotores de este plan no corrijan algunos malentendidos. Porque se empeñan en imponer unos supuestos que no todo el mundo comparte.

Si no les entiendo mal, defienden que el Pueblo Vasco es soberano, que es el único legitimado para decidir sobre su futuro y que estableció un pacto con el Estado en 1979, el cual ha sido traicionado. Creo que esto lo consideran un dogma y, desde luego, lo defienden y lo difunden como tal.

Tienen derecho a pensar lo que quieran, pero no les conviene equivocarse respecto a los demás: no debieran dar por hecho que tienen razón, que todos vamos a compartir sus creencias y que vamos a convertirlas en leyes. Eso no sería posible, no sería razonable y, sobre todo, no sería justo.

Si no modifican esos planteamientos o los guardan en el armario de las ilusiones remotas, como hemos hecho todos en lo que nos toca, no vamos a poder entendernos. Les diré por qué, señorías: En primer lugar porque ya no vivimos en el siglo XVIII.

Todo el mundo tiene derecho a cultivar conceptos antiguos pero no se puede pretender que una democracia moderna los comparta. Porque son conceptos que la Ilustración desterró del lenguaje político y del derecho público hace 200 años, señorías (En España, con las Cortes de Cádiz). Con la democracia contemporánea nació el ciudadano, el individuo, como sujeto de derechos y deberes. Nació la igualdad. Y el viento de la historia se llevó todos los vestigios del Antiguo Régimen, es decir, los presuntos derechos de pueblos, clanes, tribus o parroquias.

La Constitución que compartimos, la que da sentido a esta sesión, no admite que nada se alce sobre los derechos de la persona ni que un pueblo tenga más derechos que un ciudadano; no consiente que ninguna creencia (laica o religiosa) recorte la libertad individual y no tolera diferencias entre los individuos porque, ante la Constitución, todos los españoles son iguales independientemente de su sexo, raza, religión, lengua o ideología.

Yo creo que quienes han redactado este texto pueden comprender que cualquier reforma que pretenda recortar la libertad de los ciudadanos invocando los presuntos derechos indefinidos de un pueblo metafísico tropezará con muchas dificultades en esta Cámara. Es muy importante que esto quede claro para que podamos entendernos. Porque este es el lenguaje de la democracia. Todo lo demás es mitología.

Lo mismo ocurre, señorías, con el concepto de soberanía. En España, como recoge la Constitución, no existe más nación que la española. Dicho de otra manera: en España solamente hay un cuerpo ciudadano que esté legitimado para elaborar una constitución, es decir, para constituirse en Estado: el conjunto de los españoles.

En España, la soberanía, la única autoridad que no tiene que dar cuentas a nadie por ser soberana, la encarna el conjunto de los españoles y se expresa a través de las urnas. No existe otra. Esta soberanía, esta autoridad suprema, estableció que el País Vasco podía constituirse en Comunidad Autónoma, le fijó las normas y le señaló un ámbito vasco de decisión, que por cierto es riquísimo. En efecto, existe un ámbito vasco de decisión para todas aquellas cosas que ha autorizado la soberanía nacional y mientras las autorice. No hay otro.

Estoy recordándoles, señorías, algo que es obvio aunque algunos hagan como que no oyen: el País Vasco no es patrimonio privado de nadie. Todos los españoles tienen derecho a decidir sobre su presente y sobre su futuro, del mismo modo que todos los españoles, incluidos los vascos, tienen derecho a decidir sobre el futuro de Murcia o de Melilla. De hecho, todos los días tomamos decisiones en esta Cámara sobre cosas que afectan a cualquier rincón de España.

Nosotros, las Cortes, representamos a esa soberanía nacional. El señor Ercoreca, también. Y la señora Lasagabaster, también. Porque ninguno estamos aquí en representación de nuestro pueblo sino en representación de todos los españoles. Esto no es una lonja de contratación ni una casa de subastas. Aquí no venimos a dirimir pleitos privados. Cada uno de nosotros representa a todos los españoles, es decir, a la soberanía nacional.

El Parlamento vasco representa a su vez la voluntad de los ciudadanos vascos. Sí. Pero sólo en aquellas materias que le competen, es decir, en aquello que le ha confiado la soberanía nacional para que lo administre. He dicho confiado y he dicho bien, porque estamos hablando de una relación de confianza. Yo sé que esto choca frontalmente con algunas ideologías, pero esta es la ley. Estas son las reglas que todos hemos jurado respetar y defender. Todos.

Es muy importante que se respete la ley y que nadie la tome a beneficio de inventario. Cuando algo no nos gusta, el camino legítimo para cambiar las leyes no consiste en suplantar a la soberanía nacional, sino en persuadirla para que las modifique. Todo lo contrario de lo que hace y preconiza el señor Ibarretxe.

Sólo quienes sean capaces de convencer a los españoles, o a quienes les representamos, para que se hagan las cosas de otra manera pueden lograr una ley que coincida con sus pretensiones. Esto es el abc de todas las democracias contemporáneas, incluida la española.

Un tercer mal entendido se refiere al referéndum. Señorías, ni siquiera el presidente del Gobierno puede convocar un referéndum sin la autorización de estas Cortes. Menos puede hacerlo ningún presidente de comunidad autónoma, y si alguno lo hace, prevarica, es decir se sitúa fuera de la ley.

No sé de qué se sorprende el señor Ibarretxe si es que habla de buena fe. Él sabe perfectamente que no está facultado para convocar un referéndum. Tampoco lo está para dictar sentencias en los tribunales u operar de apendicitis. La ley no se lo permite y no creo que le moleste. Ser el representante del Estado no conlleva poder suplantar al Estado. Al contrario, le obliga a ser el primer garante de la legalidad. No olvidemos que ocupa un cargo constitucional y que su legitimidad se basa en la confianza que en él deposita la soberanía nacional.

Si no aceptamos esto, todo diálogo será imposible, señorías. Lo cual no significa recurrir a las tortas. Ni mucho menos. Esto es un Estado de Derecho basado en el imperio de la ley. Entre nosotros, para quien abandona la senda legal basta con los tribunales.

Personalmente, señorías, no tengo miedo al resultado de un referéndum y menos en el País Vasco. Lo que temo es que no se respete la ley, que se sienten precedentes, que cunda la impresión de que en este país las normas no se respetan y la autoridad no ejerce.

Señorías, con el mismo afán de poner las cosas en claro, debo corregir a quienes difunden la fantasía de que existe un pacto entre el Estado y el País Vasco. No existe tal pacto. Nunca ha existido y supongo que nunca existirá. Eso es una entelequia propia de las creencias, la ideología y la propaganda de los redactores del proyecto que hoy analizamos.

Yo no soy responsable de que algunas creencias no coincidan con la realidad. Es un problema que arrastran aquellas ideologías del siglo XIX que no han querido actualizarse. No se lo reprocho, pero no me culpen a mí por tener los pies en el suelo y vivir en el siglo XXI. En fin, señorías, por terminar con esta modesta iconoclastia de mitos sin fundamento que entorpecen cualquier diálogo: no es cierto que los españoles rechacemos algo que los vascos demandan. Eso no es verdad. La verdad es que esta Cámara va a rechazar una propuesta que ni siquiera los vascos aceptan.

Quien ha dicho ya que no a este plan es la ciudadanía vasca. Son los vascos. Los autores del plan que hoy se nos presenta no han sido capaces de lograr un acuerdo amplio en el País Vasco. Nos han traído el presunto proyecto de reforma sin consenso, con el apoyo de sólo el 52% de los parlamentarios, es decir, con una mayoría cogida por los pelos. Esto, en términos de censo electoral, no pasa del 41%.¿Qué sucede en el País Vasco? ¿Por qué un proyecto de estas características no logra mayor respaldo, incluso un apoyo entusiasta de la mayoría de la población, como ocurrió con el Estatuto de Guernica? ¿A qué lo atribuye el señor Ibarretxe?

Miren ustedes, sin salir de esta sala, entre los diputados que proceden del País Vasco, que viven en el País Vasco, ocho van a votar a favor pero once, es decir, más, van a votar en contra. Y son todos vascos.

No estamos ante un desafío entre España y el País Vasco. Estamos ante una gravísima fractura de la sociedad vasca que este proyecto pretende convertir en una gigantesca injusticia. Porque la intención clara de quienes defienden este plan es crear un marco en el que una mitad se impone a otra mitad; unos vascos, tal vez de primera, imponen antidemocráticamente a todos los ciudadanos algo que no tienen derecho a imponer y que los ciudadanos tienen derecho a rechazar, aunque el ejercicio de ese derecho les pueda costar la vida a algunos.

A los vascos no les gusta este plan, señorías. Tratar de imponérselo sería una injusticia que nosotros no secundaremos jamás. Jamás. Y, además, constituye una deslealtad. Algunos fingen que no se dan cuenta, pero el proyecto que hoy nos presentan constituye una grave deslealtad con el consenso que supo articular ese Estatuto de Guernica que ahora pretenden derogar.

Una deslealtad con la soberanía nacional porque aquel estatuto estableció, con una gran generosidad, una comunidad política que no había existido nunca en la historia. Una deslealtad con la población que le prestó apoyo universal porque representaba una enorme esperanza de convivencia en tolerancia y en paz; porque era un estatuto en el que cabían todos los vascos.

Esto es lo que ahora pretende traicionar esta tentativa de ruptura, este programa excluyente, esta maniobra que deja en la calle a la mitad de los vascos. ¿Cómo van a querer los ciudadanos un proyecto que establece un régimen de castas? Precisamente, donde más resplandece el pelaje antidemocrático de la propuesta es en lo relativo a la nueva situación de los ciudadanos; en esa distinción que se proponen realizar entre ciudadanía y nacionalidad vascas.

Por fin van a poder diferenciar algunos entre los vascos nacionales y los españoles errabundos sin nacionalidad vasca; entre los de casa y los de fuera; los propios y los ajenos; los justos y los prescindibles… ¿Qué lectura piensan ustedes que puede hacer ETA de estas premisas? Hablo de ETA, sí. Porque ETA interviene mucho en esta historia. Durante toda la transición ETA y no el PNV ha sido la fuente en la que ha bebido el irredentismo vasco. ETA ha establecido las metas que otros aquiescentemente, han convertido en programas.

¡Claro que hablo de ETA! No sólo porque ETA es la inspiradora del proyecto que otros han puesto por escrito, tras romper en Estella el consenso de la sociedad vasca en torno al Estatuto de Gernika. No sólo porque ETA ha prestado sus votos para este viaje. No sólo porque ETA contribuye al éxito del plan amordazando a la mitad de la población vasca.

Para nosotros, además, los terroristas están muy presentes porque son responsables de casi mil asesinatos cuya memoria no queremos ultrajar. Ocurre que los han matado, precisamente, porque estorbaban las mismas pretensiones que este proyecto recoge.

Los han matado porque no hemos atendido las exigencias de los terroristas. Los han matado porque representaban unos valores que ahora se quieren desterrar del País Vasco. No podemos olvidarnos de ellos. ¿Qué le hace pensar a nadie que aquello que no permitimos que nuestros asesinos arrebataran porque era ilegal, injusto, incivil… ha dejado de importarnos?

Quienes promocionan este plan parece que no se dan cuenta, pero con lo que ahora nos exigen, vienen a decirnos que todo nuestro esfuerzo ha sido inútil; que las mil víctimas de ETA estaban equivocadas; que todos han muerto en balde: los guardias civiles, los policías, los jueces, los militares, los empresarios, los concejales… ; que Enrique Casas, Gregorio Ordóñez, Miguel Angel Blanco, Fernando Buesa y tantos otros… estaban ofuscados; que tenían razón sus asesinos fanáticos; que tuvieron que matarlos porque nos habíamos obcecado y, en fin, que podíamos habernos ahorrado mucha sangre si hubiéramos sido más flexibles.¿Eso es lo que quieren decirnos? ¡Pues no, señor! No se han equivocado. No han muerto en vano y no vamos a traicionar su memoria. No han sido ellos los equivocados. Tampoco lo es esa mitad de vascos que rechaza esta propuesta injusta.

Por cierto, señorías, ¿qué pasaría con ellos si esto se aprobara? ¿Qué deberían hacer los vascos que lo rechazan, es decir, la mitad? ¿Irse? ¿Callarse? ¿Y si no se callaran? ¿Y si pretendieran que sus derechos individuales son más importantes que los de no sé qué creencia?¿Qué haría ETA en ese caso? ¿Qué dispondría contra quienes enturbiaran la presunta marcha triunfal del presunto pueblo? ¿Cuánta sangre correría en el País Vasco si algunos se salieran con la suya? ¿A esto le llaman paz? ¿A esto se refieren cuando hablan de una oportunidad para la paz? ¿Qué clase de oportunidad sería esta?

La paz, dijo Cicerón, es una libertad en calma. Una libertad, señorías. A algunos les parece que este proyecto la proporcionará. Sin duda lo hará con algunos, por ejemplo, con los que ya viven en paz y no necesitan escoltas. Para todos los demás, ese proyecto no contiene ni un gramo de libertad. No habrá libertad en el País Vasco, señorías, ni habrá paz, mientras exista ETA.

Y cuando ETA desaparezca y todos los vascos respiren libertad, entonces, señorías, nadie tendrá que poner precio a la paz, porque estaremos habitándola. De esto no tengo duda. Mi duda es si a esa paz, ¡que llegará!, habrá contribuido el señor Ibarretxe. Yo voy a ayudarle rechazando su plan.

Termino, Sr. Presidente. Fíjense, señorías, en el contrasentido de que hoy estemos debatiendo sobre un proyecto que pretende romper nuestro ámbito de convivencia, y dentro de unos días acudamos a las urnas para ratificar la unidad de los europeos.

El mundo en general, y Europa en particular, asisten a procesos de unión y no de ruptura; a sumas que no a restas. Y, sin embargo, aquí estamos nosotros debatiendo sobre esta regresiva propuesta, contraria a las tendencias de nuestro tiempo y que ni siquiera tiene hueco en la Unión Europea.

Señoras y señores diputados: Rechazar este plan, como he dicho antes, no significa propiciar el caos sino fortalecer la legalidad. Porque el País Vasco cuenta con una norma legal muy sólida, el Estatuto de Guernica que —aunque parece que algunos lo olvidan— continua vigente.

Es bueno recordar que este Estatuto obtuvo el apoyo de más del 90% de los electores vascos. Ésta, señorías, es la mejor regla para medir la calidad de cualquier proyecto de convivencia: la conformidad de los afectados. Mucho más en una sociedad dividida. No debiéramos ni siquiera tomar en consideración ninguna propuesta que no contara con un grado de apoyo semejante.

Con este criterio, señorías, hemos de reconocer que no existe hoy mejor estatuto para el País Vasco que el Estatuto de Guernica. No entiendo de dónde proceden tantos afanes, más o menos arcangélicos por reformarlo.

En el País Vasco hay asuntos mucho más apremiantes para resolver. Lo que necesita urgentemente la sociedad vasca no son reformas estatutarias sino libertad; no, planes que nadie demanda —los hagan unos, los hagan otros o sean intermedios— sino vivir en paz; no, fomentar los malentendidos sino garantizar la igualdad de todos los ciudadanos; no, que pongamos nuestro empeño en cortejar al irredentismo sino en liberar a una sociedad secuestrada por los violentos.

En resumen, señorías, el plan para la supuesta reforma del estatuto del País Vasco que nos ocupa, no cumple los requisitos que exige la ley, es incompatible con la Constitución y, en consecuencia, debe ser devuelto al Parlamento Vasco.

No respeta la Constitución Española porque no reconoce la soberanía nacional, ni toma en cuenta el reparto de competencias establecido, ni acepta la igualdad de los españoles, ni garantiza la preeminencia de los derechos individuales. Para colmo, no se ocupa de la autonomía sino de la independencia. La libre asociación al Estado Español no es más que un aderezo retórico para resguardar la permanencia en la Unión Europea.

Nos están pidiendo algo que no puede ser a sabiendas de que no puede ser. Tal vez piensan que ganan algo con pedirlo. No lo sé. Nosotros vamos a cumplir con nuestro deber al negarnos.
Muchas gracias.

Por qué no se debería votar el Plan Ibarreche

Hoy se presenta, a las 4 de la tarde y si Dios o Allah no lo remedian, el parece ser el ilegal y anticonstitucional Plan secesionista de Ibarreche en el Congreso de los Diputados. (Parece ser porque no hay órgano judicial que se haya pronunciado, aunque creo que un Plan que rompe España debe serlo... )

Muchas son las voces que se han elevado para decirnos que es mejor debatirlo y que luego sea rechazado por la inmensa mayoría de los españoles, representados por el PSOE y el PP. Que eso es la “democracia”. ¡Cuántos mentirosos o analfabetos sueltos…!

Se trata de “talante”. De debate. Pero lo que no nos cuentan, es que el Parlamento no es quién para decidir la legalidad o ilegalidad del Plan, lo que en las democracias corresponde al Poder Judicial (El PSOE ha renunciado a esto).
Lo que callan es que el Imperio de la Ley está por encima de la Cámara legislativa y de las opiniones políticas de políticos y periodistas (Bendita albóndiga pregonando en la tele que la opinión política está por encima de la Ley).
Y que esta tarde se va a terminar con el Estado de Derecho en España. O sea, con la democracia.

Desde hoy queda legitimido llevar al Parlamento cualquier astracanada que se le pueda ocurrir a cualquiera de las “mentes pensantes” que allí se sientan. Allí o en cualquier otro Parlamento Regional.

Es cierto que el PP fue el único partido, que previendo lo que sucedería, se opuso a la tramitación del Plan en cuestión. Pero hoy van a votar. No, pero votan. Van a participar, a menos que nos den una sorpresa, lo que dudo, en la defunción de Montesquieu.

Dice nuestro Código Penal en su artículo 404 sobre la prevaricación que “la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a diez años.” (Curioso también el artículo 407)

Pues bien ¿y no es arbitrario y a sabiendas someter a votación en el Congreso una propuesta a todas luces inconstitucional y que ellos saben que lo es? ¿No asistiremos, pues, esta tarde, al espectáculo dantesco de ver prevaricar a todos nuestros representantes? ¿Estaré yo equivocada?

El PP presenta batería de preguntas acerca de las detenciones ilegales


Sigue el lío de los detenidos ilegalmente. Y debe, en mi opinión seguir, hasta que se depuren responsabilidades.

El Partido Popular preguntará en el Congreso de los Diputados, durante la sesión de control parlamentaria, si hubo "instrucciones políticas" para llevar a cabo las detenciones de dos militantes del PP, que como ya saben, fueron detenidos por salir en una foto junto a un Ministro.

Mientras Bono sigue por ahí rezongando con su historieta, desmentida por los propios atestados policiales y por 8 agentes, nos hemos ido enterando por ABC, que por lo visto, había un informe -desaparecido- de la Brigada de Información, que preveía una asistencia de ¡¡¡300 personas!!! a la Manifestación convocada por la AVT. Ahora entendemos todo. Fracasó la estrategia de acallar en los medios la convocatoria. Los ciudadanos salieron a la calle en apoyo de las víctimas. Y el Gobierno, que según dicen quiere negociar con ETA, tuvo que montar un show mediático para acallar el tremendo éxito de la convocatoria.

Y ya en el colmo de los colmos de la desvergüenza, nos enteramos por el diario La Razón, de que el "ciudadano Bono" que acudió a título personal, lo hizo con un fotógrafo del Ministerio de Defensa. Como el resto de ciudadanos, supongo.

Increíble.

Carta de un guipuzcoano

Reproduzco esta carta que me ha llegado:

Carta de un Guipuzcoano. (no da su nombre por razones evidentes)

600.000 VÍCTIMAS DEL NACIONALISMO

Estimad@ amig@:

Para entender y compartir la importancia de este escrito y, en consecuencia, para que atiendas nuestra petición de auxilio, tan sólo has de perder unos minutos de tu tiempo y leer atentamente estas líneas. Después, si lo estimas razonable, te rogamos que colabores con nosotros en la medida de tus posibilidades. Tu apoyo, gracias al potencial de las nuevas tecnologías de la comunicación, además de sencillo de ejecución puede ser muy fructífero.

No importa que seas de izquierdas, de derechas o apolítico; cuando tratamos de este importante asunto, la defensa de la Libertad, todos navegamos en el mismo bergantín.

Desde hace veinticinco años, la Constitución española representa la máxima garantía de que tú y yo seamos libres e iguales en derechos y deberes.Lamentablemente, este feliz lapso de tiempo, muy provechoso política y socialmente para nuestro país, no ha transcurrido del mismo modo en todos los rincones de España. Algo tan fundamental y deseable como el respeto a los derechos constitucionales de las personas, el respeto a sus libertades, ha estado ausente en el País Vasco.

Existen aproximadamente 600.000 personas, vascos votantes constitucionalistas y con sentimiento de pertenencia a la patria común que es España, que padecen en distinta medida (dependiendo de cuánto quieran complicarse la vida implicándose en asuntos políticos o socioculturales) un brutal acoso del cual son directa o indirectamente responsables las autoridades autonómicas vascas, es decir, los partidos naZionalistas que han gobernado ininterrumpidamente desde la dictadura.

En los últimos 25 años, 200.000 vascos se han ido de su tierra. Es cierto que no todos ellos han sido empujados por la limpieza étnica "suavemente" ejercida por el nacionalismo (amenazas, incapacitación laboral, boicot), pero son muchos miles los que atestiguan que la vida en el País Vasco se les llegó a hacer insufrible, siendo esa la razón de que abandonaron su bella tierra natal o de acogida.

Además del acoso político y terrorista (asesinatos, amenazas, palizas, extorsiones, incendios provocados, explosiones), miles de personas han padecido un auténtico calvario en el ámbito lingüístico y cultural. Los nacionalistas han utilizado una de las dos lenguas autóctonas (el euskera)para expulsar de la enseñanza- y romperles la vida- a miles de buenos maestros que no han podido aprender una lengua arcaica y endiabladamente difícil. El mismo camino habrán de seguir los médicos, los dependientes de los comercios, etc.

Estas personas han sido tratadas como extranjeros en su propia tierra. Los nacionalistas han logrado impedir el acceso al empleo público a más de la mitad de la población vasca por el mismo motivo, por la cuestión lingüística. Los nacionalistas también han logrado que la lengua española prácticamente haya desaparecido de la enseñanza pública primaria y, a no mucho tardar, de la secundaria, pese al deseo de miles y miles de ciudadanos no nacionalistas (un derecho amparado en teoría por nuestra Constitución) de que sus hijos estudien en la lengua castellana.

Al apoderarse de la enseñanza, el nacionalismo ha dictado que en muchos colegios se enseñe a los niños cuál es su verdadera y única patria: Euskalerria, una nación ficticia de siete provincias (incluída Navarra a su pesar) dividida y ocupada por dos naciones opresoras (España y Francia). En Guipúzcoa, por ejemplo, es imposible adquirir un mapa homologado de la Comunidad Autónoma Vasca. No existen esos mapas sencillamente porque no se editan. Tan sólo existen los mapas nacionalistas, los de la patria utópica con sus siete provincias.

¿No es lógico que, con este tipo de enseñanza, aparezcan terroristas para "liberar a su patria" hasta debajo de las piedras? Sucesivos gobiernos españoles, de izquierdas y de derechas, han consentido este horrible estado de cosas, este imperio de la ilegalidad y de la ignominia, pues temían que las iniciativas gubernamentales drásticas no habrían contado con la aprobación de Europa. Esos gobiernos han denegado su auxilio a sus súbditos vascos no nacionalistas por puro "miedo escénico". Los nacionalistas gozan de un poder político casi total en el País Vasco, hasta el punto de que no temen violar sistemáticamente la Constitución, el símbolo de nuestros derechos cívicos, seguros de la impunidad de sus actos. Ignoran los símbolos constitucionales, desprecian los procedimentos legales, incumplen mil y una leyes, se apoyan en grupos filoterroristas para gobernar....

Los nacionalistas apoyaron el nombramiento de Josu Ternera, etarra en busca y captura, para la Comisión de Derechos Humanos del parlamento vasco. Esa fue la más cruel y aberrante de todas las charlotadas peneuvistas.

La policía autonómica siempre ha seguido las directrices del poder político autonómico y hoy es el día en que podemos afirmar que SÓLO LAS FUERZAS DEL ORDEN ESPAÑOLAS HAN ARRINCONADO A ETA, frente la inoperancia, desidia y obstruccionismo de los mandos policiales autonómicos. Tan sólo hay que comparar el historial de capturas de los distintos cuerpos policiales para constatar que la trayectoria de la ertzaintza es una trayectoria vergonzante, y ello debido a motivaciones políticas.

Si quieres leer testimonios de auténticos ertzainas denunciando aquellos episodios sonrojantes, dirígete a la web de Basta Ya o a www.paralalibertad.org.

¿POR QUÉ QUIEREN LOS nacionalistas MÁS INDEPENDENCIA? ¿Por qué han apostado- aprovechándose de la ignorancia y el bien cultivado fanatismo de sus votantes que jamás les retirarán su apoyo- por el famoso "plan Ibarretxe"? Porque buscan EL PODER ABSOLUTO.

Un poder ejercido sin ningún tipo de limitación que pudiera establecer el gobierno de España. Un poder gracias al cual, AL FIN, podrán indultar a los "mártires" de la ansiada independencia vasca (los etarras).

Un poder en virtud del cual podrán suprimir definitivamente de los libros de texto en las escuelas cualquier alusión a nuestra historia (la historia de España) como una historia compartida.

Con el PODER ABSOLUTO podrán AL FIN poner un plazo para la extinción de la lengua española, una lengua que ha estado presente durante siglos en tierras vascas y que tiene históricamente derecho a seguir presente en las mismas condiciones que la otra, el euskera. El objetivo real de los nacionalistas es que el español pase a ser una lengua extranjera de aprendizaje "recomendable", como ocurre con el inglés en la enseñanza secundaria.

Con el PODER ABSOLUTO sojuzgarán políticamente a los 600.000 ciudadanos constitucionalistas activos. Les declararán residentes de segunda categoría si pretenden mantener su españolidad, en palabras del propio Arzallus.

Como dijo recientemente Joseba Eguíbar, portavoz del PNV, quien no esté de acuerdo con el plan Ibarretxe no es genuínamente vasco, luego no será acreedor a los derechos que porte la futura nacionalidad vasca.

Como puedes comprobar, esto es nazismo en estado puro. Además de esta triste historia, constatable, que te hemos contado, habrás comprobado que tu país, España, se está convirtiendo en un reino de taifas donde prima la insolidaridad, el desprecio al vecino pobre, el cainismo... cuando la nuestra podría ser una democracia de la talla de la francesa, la inglesa o la alemana.

¿CÓMO PUEDES TÚ AYUDAR a los constitucionalistas vascos frente al nacionalismo cainita, y de paso favorecer a la patria común de todos los ciudadanos libres?

1. Nuestra Constitución descansa en los principios proclamados por la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. ES TU CONSTITUCIÓN Y GARANTIZA TU LIBERTAD Y LA LIBERTAD DE TUS COMPATRIOTAS. No permitas que sea modificada para favorecer a los nacionalismos. LOS NACIONALISMOS NO TIENEN NINGÚN INTERÉS EN MEJORARLA. Como ha quedado patente, tan sólo desean que la Constitución desaparezca de los territorios que ellos gobiernan... para poder realizar su labor caciquil con total despotismo. NO LO CONSIENTAS. Exige a tu partido TOLERANCIA CERO con los nacionalismos secesionistas, o, EN CASO CONTRARIO, CAMBIA DE OPCIÓN POLÍTICA aunque sea de forma excepcional. Ni una sola concesión. Ni una sola modificación constitucional para favorecer a quien, dentro de su propio cortijo, mortifica a sus propios compatriotas, como hace el nacionalismo. Ya habrá tiempo de volver a votar con el corazón. Ahora hazlo con el cerebro. Ayuda a los vascos oprimidos y ayuda a tu propio país.

2. Nuestra patria NO ES UNA BANDERA O UN TERRITORIO. Nuestra patria es la libertad de todos, garantizada por escrito en la Constitución. Las otras patrias no deben interesarte. Las otras patrias no valen una mierda. Y si alguna vez España no contara con una Carta Magna inspirada en el liberalismo ilustrado heredero de la Revolución Francesa, entonces te recomendaremos que reniegues de tu españolidad. Así de claro.

3. Difunde este escrito todo cuanto te sea posible. Envíalo a todos tus contactos vía correo electrónico y ruégales que hagan lo propio, que lo difundan. Con este simple gesto estarás ayudando a que, algún día no muy lejano, este país recupere la cordura, el orgullo y el talante solidario.

Recibe un fuerte abrazo.

(Un guipuzcoano)

¿Ceuta y Melilla no son europeas?


Ceuta y Melilla no están en la UE, según la web de Moncloa y ¡¡¡¡de la UE!!!!!!!
Lo descubría Trecet esta noche, mirando los mapas de la UE.

NOTA: Si se pincha en la URL de la UE sobre Andalucía sí aparecen en pequeño Ceuta y Melilla, en amarillo.

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